Conductores de taxis y colectivos se manifestaron este lunes en avenida Beaucheff, en Santiago, para rechazar las modificaciones al Decreto 212 impulsadas por el Ministerio de Transportes. La movilización fue autorizada hasta las 13:00 horas y contempló un recorrido por avenida Matta, Santa Rosa y la Alameda.
La protesta se produjo semanas después de que Louis de Grange anunciara cambios al reglamento de transportes. Entre las modificaciones mencionadas por la autoridad está la posibilidad de que los taxis colectivos transporten de cuatro a ocho pasajeros, un punto que encendió el rechazo del gremio y que volvió a poner en el centro la discusión sobre cómo debe operar el transporte público en Chile.
El peso de la jornada estuvo en el artículo 94 del decreto en discusión. Los taxistas acusaron que esa norma flexibiliza las exigencias para los vehículos asociados a aplicaciones de transporte, mientras un vocero presente en la manifestación sostuvo que se necesita un estándar mínimo, revisión técnica cada seis meses y licencia profesional para esos móviles. “Hoy hay un problema de seguridad, vehículos inseguros. No estamos en contra de las plataformas, pero sí creemos que es importante hacer una buena regulación y que estos vehículos cumplan un estándar mínimo, revisión técnica cada seis meses y licencia profesional”, dijo.
La queja no se quedó solo en la calle. Los taxistas afirmaron que ya presentaron observaciones ante la Contraloría General de la República, organismo que revisa actualmente el reglamento. Además, los manifestantes dijeron que cinco representantes de distintos sindicatos acudirán a Contraloría para insistir en sus objeciones al decreto, en una señal de que el conflicto seguirá abierto mientras el trámite administrativo avance.
El malestar también tuvo un costado económico. Un taxista dijo que gasta 700 mil pesos en combustible y criticó el bono entregado por el gobierno por seis meses. “El bono de combustible por seis meses fue entregado, pero eso es una píldora porque yo gasto 700 mil pesos en combustible. El TAG también es un abuso”, afirmó. Otro dirigente añadió que el artículo 94 y 95 autoriza a las empresas de aplicaciones a usar citycar y cuestionó que esa fórmula también alcance a los propios taxistas. “La demanda tiene dos cosas importantes respecto al artículo 94 y 95: autoriza a las empresas de aplicaciones a usar citycar y para que nosotros no nos quejemos también nos incluye”, dijo.
Desde el gremio fue más duro el diagnóstico. “Nos vamos a manifestar porque el ministro quiere hacernos desaparecer con el decreto 94 enviado a Contraloría. Al permitir la eliminación de la cilindrada, lo único que hace es perjudicar a las personas”, sostuvo un representante. La pelea por el Decreto 212 ya no es solo técnica: es una disputa por quién entra al sistema, bajo qué reglas y con qué nivel de exigencia para circular.
Por ahora, la Contraloría tiene la última palabra en la revisión del reglamento. Y lo que los taxistas llevaron este lunes a Beaucheff fue una advertencia clara: si las modificaciones se mantienen, el conflicto con los conductores de taxis y colectivos no se va a apagar en el corto plazo.

