La Administración de Desarrollo Socioeconómico de la Familia comenzó a retomar la recertificación de elegibilidad del Programa de Asistencia Nutricional en Puerto Rico, un trámite que vuelve a aplicarse después de años de suspensión por las emergencias que golpearon a la isla. La revisión arrancó con participantes de 60 años o más y con personas que llevaban 36 meses o más sin completar una evaluación de elegibilidad.
La secretaria del Departamento de la Familia, Suzanne Roig Fuertes, confirmó que el proceso no responde a una medida extraordinaria, sino a un requisito federal rutinario que había quedado detenido tras los huracanes Irma y María, los terremotos y la pandemia de COVID-19. La explicación llegó justo cuando el tema empezó a circular con fuerza entre beneficiarios del PAN y en redes sociales, donde se ha extendido la percepción de que las ayudas se suspenden de forma arbitraria.
El alcance del trámite es amplio. El PAN beneficia a cerca de 1.2 millones de personas en Puerto Rico, por lo que cada notificación puede marcar si un hogar mantiene o no su ayuda nutricional sin interrupciones. Roig Fuertes insistió en que la recertificación es parte normal de la administración del programa y que se está reanudando de manera escalonada, no como una suspensión masiva de beneficios.
La funcionaria también subrayó que quienes sigan cumpliendo con los requisitos continuarán recibiendo sus beneficios con normalidad. Antes de suspender cualquier ayuda, la agencia envía notificaciones y orientaciones para que los participantes completen la revisión de su elegibilidad, una medida que busca evitar cortes sorpresivos mientras se reactiva el proceso.
La fricción entre lo que se comenta en redes y lo que dice la agencia está en que el cambio sí puede sentirse inmediato para las familias, pero el procedimiento no es automático ni punitivo. La Administración de Desarrollo Socioeconómico de la Familia explicó que los beneficiarios podrán hacer la recertificación por ADSEF Digital, mediante citas virtuales, sometiendo documentos electrónicamente o con asistencia directa del personal de la agencia.
Para los hogares que dependen del programa, el siguiente paso no es adivinar si seguirán recibiendo ayuda, sino atender las comunicaciones oficiales y completar el trámite cuando les corresponda. La revisión ya comenzó para los grupos priorizados y seguirá avanzando por etapas, con la meta de que cada participante elegible conserve el beneficio sin que el proceso se convierta en una interrupción innecesaria.

