Jenniffer González Colón convirtió en ley este viernes una medida que cambia cómo pueden defenderse algunas personas demandadas en casos de desahucio cuando alegan que un hogar compartido también fue construido con aportaciones económicas y labor doméstica. Al mismo tiempo, vetó el Proyecto del Senado 276, que buscaba abrir las facilidades del Hospital Industrial de Puerto Rico a todos los pacientes que requirieran servicios médico-hospitalarios.
La firma responde a la pregunta que muchos seguían de cerca hoy: qué pasaría con la iniciativa que protege a parejas consensuales en pleitos sobre vivienda compartida. La medida enmienda la Ley de Procedimientos Legales Especiales del Código de Enjuiciamiento Civil de Puerto Rico y, en la práctica, permite que la parte demandada reclame la existencia de una comunidad de bienes y presente prueba sobre aportaciones hechas en beneficio del inmueble compartido. El proyecto fue de la autoría del presidente del Senado, Thomas Rivera Schatz, y del senador Wilmer Reyes Berríos.
Ese mismo viernes, sin embargo, la gobernadora trazó una línea distinta para el sistema de salud. Sobre el Proyecto del Senado 276, González Colón sostuvo que la propuesta “atenta contra la estabilidad del sistema de salud” y advirtió que una expansión del Hospital Industrial más allá de la Unidad de Quemados y los Servicios de Rehabilitación requeriría especialistas que el hospital no tiene ahora. El comunicado añadió que el personal capaz de atender pacientes lesionados críticos y de alta complejidad pertenece mayoritariamente al cuerpo clínico-académico del Recinto de Ciencias Médicas de la Universidad de Puerto Rico.
Ahí está el choque de fondo: la misma gobernadora que amplió protecciones para quienes pelean por su parte en un hogar compartido frenó una apertura hospitalaria que, a su juicio, podría desordenar el sistema. El aviso oficial fue más lejos y advirtió que una expansión no planificada podría comprometer la acreditación de los programas de residencia del Recinto de Ciencias Médicas. En su evaluación, abrir el Hospital Industrial al público general sin una planificación sistémica previa —incluidos los mecanismos de referido y contra-referido y la sostenibilidad financiera— podría agravar la fragmentación existente en vez de corregirla.
La discusión no termina ahí. González Colón recordó que se construirá un nuevo Hospital de Trauma en el Centro Médico de Río Piedras, y ASEM sostiene que Puerto Rico necesita una visión macro del sistema de salud. Por ahora, las parejas consensuales ganan una herramienta legal nueva para contestar desahucios, mientras el Hospital Industrial sigue limitado a su función actual a la espera de que ese rediseño más amplio del sistema se concrete.

