Estados Unidos está cerca de alcanzar un acuerdo con Irán que pondría fin a la guerra y reabriría el estrecho de Ormuz, según funcionarios regionales citados el domingo. El posible pacto prevé que Teherán entregue su reserva de uranio altamente enriquecido, aunque los detalles y los plazos quedarían para conversaciones posteriores.
El avance llega después de semanas de intercambio diplomático y de una escalada que cerró de facto una vía marítima clave tras los bombardeos sorpresa de Estados Unidos e Israel contra Irán el 28 de febrero. Desde entonces, los precios del petróleo, el gas y varios productos derivados han aumentado, y Washington ha mantenido bloqueados los puertos iraníes durante más de un mes.
Donald Trump dijo el sábado que un acuerdo había sido “ampliamente negociado” y el domingo afirmó en redes sociales que “las negociaciones están avanzando de manera ordenada y constructiva, y he informado a mis representantes que no se apresuren a cerrar un acuerdo, ya que el tiempo está de nuestro lado”. También sostuvo que la relación de Estados Unidos con Irán se está volviendo “mucho más profesional y productiva”, al tiempo que insistió en que el bloqueo “se mantendrá plenamente en vigor hasta que se alcance, certifique y firme un acuerdo”.
Marco Rubio, que habló en India, dijo que se ha logrado “un progreso significativo, aunque no definitivo” y aseguró que “el mundo ya no tendría que temer que Irán obtenga un arma nuclear”. Del lado iraní, Masoud Pezeshkian dijo a la televisión estatal que estaban listos para asegurar al mundo que no buscan un arma nuclear, mientras la embajada de Irán en India subrayó en redes sociales que Teherán tiene un derecho “inalienable” a la tecnología nuclear.
Irán siempre ha insistido en que su programa es pacífico, aunque enriquece uranio a niveles cercanos a los de uso militar. Dos funcionarios regionales dijeron que Teherán aceptaría entregar su reserva de uranio altamente enriquecido. Un funcionario con conocimiento directo de las negociaciones dijo que la forma en que Irán entregaría el uranio se definiría en conversaciones posteriores durante un período de 60 días; parte probablemente sería diluida y el resto transferido a un tercer país, con Rusia ofreciendo recibirlo.
El dato que pesa sobre la mesa es la magnitud del material acumulado: Irán posee 972 libras de uranio enriquecido hasta un 60%, según el Organismo Internacional de Energía Atómica. Ese nivel está a un paso técnico corto del 90% necesario para armas nucleares. Es precisamente ahí donde la negociación busca cerrar la brecha que dejó el acuerdo de 2015 de la era Obama, del que Estados Unidos se retiró después bajo el mandato de Trump.
Esmail Baghaei dijo el sábado que existen “diferencias que se están reduciendo” entre las posiciones de Irán y Estados Unidos, una señal de movimiento que todavía no equivale a un cierre. Si el entendimiento se firma, la reapertura del estrecho de Ormuz empezaría a aliviar una crisis energética mundial; si no, el bloqueo y la presión seguirán marcando el pulso de una negociación que aún no termina de resolverse.

