Awa Fam e Iyana Martín hicieron historia en el draft de la WNBA de 2026 al convertirse en las dos primeras jugadoras españolas elegidas entre las diez primeras posiciones. Fam fue seleccionada en el tercer puesto por las Seattle Storm y Martín salió en séptima posición, un doble salto que cambia la escala a la que se mira el baloncesto femenino español.
Las dos nacieron en 2006, se conocieron poco después en la selección española sub-13 y han compartido muchos veranos con el equipo nacional desde entonces. Su ascenso llegó a la televisión con una parada en La Revuelta, donde aparecieron el 20 de mayo, un día después de que Fam pasara por el programa antes de incorporarse a Seattle Storm.
La propia Martín explicó por qué no se lanzó de inmediato a la siguiente etapa: quiere descansar “a nivel mental y físico” porque en septiembre hay un Mundial y desea llegar en buenas condiciones. Fam, por su parte, ya tenía una despedida algo más ligera antes de cruzar el Atlántico: en el programa se sentó frente a David Broncano y Sergio Bezos, jugaron un dos contra dos y le entregaron al presentador un aro de luz, además de una ficha técnica en la que lo analizaron como si fuera un rival.
El detalle tiene más peso que una simple visita televisiva. La escena resumió una generación que ha crecido a gran velocidad y que ya se presenta en la élite con la naturalidad de quien lleva años midiendo su propio avance. “Hemos vivido cosas que nos hacen sentirnos mayores”, dijeron, en una frase que encaja con el momento que atraviesan: dos jugadoras de 20 años, nacidas en Santa Pola y Oviedo, entrando al foco mundial con una madurez poco común.
La historia también deja una señal clara para el baloncesto español. Que dos jugadoras del país se hayan colado juntas en el top ten del draft no es solo un hito estadístico; es la confirmación de que la cantera ya produce talento capaz de competir en la cima antes incluso de cumplir los 21. El siguiente paso será ver cómo Fam se adapta a Seattle y cómo Martín administra el calendario entre el descanso, el Mundial de septiembre y lo que venga después. Lo que ya no admite discusión es el punto de partida: España acaba de colocar a dos de las suyas donde nunca había llegado.

