La Asociación de Fiscales mantuvo este martes sus seis vocales en el Consejo Fiscal, en unas elecciones en las que la Unión Progresista de Fiscales conservó sus dos representantes y la Asociación Profesional Independiente de Fiscales retuvo uno. En una jornada de normalidad en las 77 secciones electorales habilitadas, casi 2.800 fiscales fueron llamados a votar y la participación alcanzó el 79,94%.
El resultado dejó intacta la correlación de fuerzas en un órgano que asesora a la fiscal general del Estado y que, de nuevo, queda dominado por la asociación conservadora y mayoritaria. Los comicios de este martes sirvieron para elegir nueve vocales electivos propuestos por las asociaciones de fiscales, dentro de un Consejo Fiscal formado por 12 miembros, de los cuales tres son natos.
La circunscripción electoral fue única para todo el territorio nacional y los electores pudieron escoger un máximo de seis vocales entre los 15 candidatos presentados. También se permitió el voto por correo de forma previa a la jornada, y ese recuento se realizó al inicio del escrutinio.
El desenlace confirma la misma relación de fuerzas que ya se venía arrastrando desde la época de Dolores Delgado, cuando el Consejo Fiscal quedó marcado por una mayoría crítica y de derechas. La percepción de Álvaro García Ortiz como continuista del trabajo de Delgado ha alimentado desde el principio una relación conflictiva con el órgano, y el reparto salido de las urnas no altera ese equilibrio.
Tras el escrutinio, la Asociación de Fiscales consolida su posición en el consejo con seis vocales; la Unión Progresista de Fiscales se queda con dos; y la APIF mantiene uno. Para la fiscalía, el dato inmediato es que el órgano consultivo seguirá hablando con la misma composición que ha condicionado su relación con la cúpula del ministerio público en los últimos años.
