La Corte Suprema rechazó reactivar los nuevos mapas de distritos electorales para el Congreso en Virginia y dejó vigente el diseño que rige desde 2021. La decisión frena un rediseño que habría fortalecido al Partido Demócrata en un estado convertido en campo de batalla por el control de la Cámara de Representantes rumbo a noviembre.
El caso llega en un momento especialmente sensible para los demócratas de Virginia, que buscan contener los intentos republicanos de redibujar distritos para blindar su estrecha mayoría. Los mapas anulados por el máximo tribunal estatal habrían dado al partido 10 de 11 escaños, un reparto muy distinto al esquema que volvió a quedar en pie con la votación de cuatro magistrados contra tres: seis escaños para los demócratas y cinco para los republicanos.
La controversia empezó después de que votantes aprobaran un referéndum sobre los mapas electorales del estado. La Corte Suprema de Virginia anuló luego esos distritos y los declaró nulos y sin efecto, al considerar que el referéndum violaba las normas de la constitución estatal para la realización de plebiscitos. Con la nueva negativa del alto tribunal nacional a revertir esa decisión, los mapas aprobados en 2021 siguen siendo los que se usarán.
La pelea por Virginia no es aislada. Varios estados gobernados por republicanos han empujado cambios en los mapas antes del próximo censo, mientras territorios bajo control demócrata, entre ellos California, han respondido con estrategias similares. El pulso se ha intensificado tras un reciente fallo de la Corte Suprema que debilitó de manera significativa el alcance de la Ley de Derechos Electorales y abrió la puerta para que estados republicanos fragmenten distritos con mayoría de votantes pertenecientes a minorías étnicas.
Ese giro también se vio el lunes, cuando el Tribunal Supremo avaló las maniobras impulsadas por legisladores republicanos en Alabama para obtener un escaño adicional. En conjunto, esas estrategias podrían traducirse en cerca de una docena de nuevos escaños para el Partido Republicano en las elecciones legislativas de noviembre, y por eso la derrota de Virginia pesa mucho más que un solo mapa estatal.

