Indra abrió este lunes el proceso para buscar a un nuevo consejero delegado y decidió no renovar a José Vicente de los Mozos, que seguirá en el cargo hasta la junta general de accionistas del 30 de junio. La compañía dijo además que el directivo continuará ejerciendo sus funciones para facilitar la transición.
La decisión pone fin a una etapa de tres años de de los Mozos al frente de la dirección ejecutiva de la tecnológica controlada por el Estado. Fuentes cercanas a La Moncloa y a la SEPI afirmaron que la decisión de no mantenerlo ya se le había comunicado, y señalaron que Ángel Simón había acordado con el organismo público la salida del actual consejero delegado cuando llegó en abril.
De los Mozos había defendido públicamente el 30 de abril que su compromiso con la empresa era total. “Estamos en una nueva etapa de gobernanza, pero los equipos están comprometidos, y no solamente los equipos, sino yo mismo. Y en ese sentido, pues se especula mucho, pero mi compromiso es total”, dijo entonces. Su continuidad quedó así en duda apenas un mes y medio después de la salida de Ángel Escribano y de la llegada de Simón a la presidencia.
Simón tomó posesión como presidente de Indra el 2 de abril y el 28 de abril fue nombrado presidente del Comité de Estrategia y del Comité Ejecutivo Delegado. Desde su llegada, la transición en la cúpula se ha acelerado en una compañía en la que la SEPI controla el 28% del capital. La no renovación también evita que de los Mozos acceda a casi cinco millones de euros anuales correspondientes al nuevo mandato.
El relevo deja ahora abierta la búsqueda del próximo máximo ejecutivo de una empresa estratégica en la que los cambios de mando se están encadenando con rapidez. Hasta el 30 de junio, de los Mozos seguirá en el puesto para sostener la transición, pero la decisión ya marca el cierre de una etapa y el inicio de otra en la cúspide de Indra.

