Catalunya encarará esta semana con un tiempo en general bastante estable, aunque el arranque vendrá marcado por cierta inestabilidad en el noreste y en zonas del Pirineo. Entre el lunes y el martes pueden producirse chubascos y tormentas por la tarde, sobre todo en áreas de montaña, en un inicio de semana que todavía dejará temperaturas algo frescas para finales de mayo.
La mejora llegará con claridad a partir del miércoles, cuando el sol dominará en buena parte del territorio y las temperaturas empezarán a subir de forma progresiva. Al final de la semana, los valores máximos podrían superar los 25 grados en el interior de Lleida y en el valle del Ebro, mientras que en la costa catalana lo más habitual será moverse entre los 22 y los 24 grados.
En el interior de Catalunya, el calor tendrá ya un aire plenamente veraniego en algunos momentos, con temperaturas que podrían rozar los 30 grados y puntualmente alcanzar los 32. En cambio, el Pirineo catalán seguirá siendo la zona con más persistencia de la inestabilidad, con alguna precipitación aislada y temperaturas más bajas que en el resto del territorio, aunque sin episodios de lluvia intensa ni irrupciones de frío destacables.
El pronóstico dibuja así una recta final de mayo más acorde con la estación tras varios días de ambiente más fresco de lo normal. La inuncat, en este caso, no apunta a un episodio severo, sino a una transición clara hacia un tiempo más cálido y tranquilo, con el Pirineo como único sector donde aún quedará algo de margen para la sorpresa meteorológica.

