Cristina Bucsa alcanzó este sábado la tercera final de WTA 1000 de su carrera en dobles en Roma, pero la española y Nicole Melichar-Martinez cedieron el título ante Mirra Andreeva y Diana Shnaider por 6-3 y 6-3.
La pareja, séptima cabeza de serie en el cuadro, había firmado una semana sólida desde la primera ronda. Bucsa y Melichar-Martinez derrotaron a Jesika Maleckova y Miriam Kolodziejova por 6-2 y 6-2, después superaron a Nadiia Kichenok y Aleksandra Krunic por 7-6 y 7-5, y avanzaron a semifinales cuando Alycia Parks y Coco Gauff no se presentaron a su partido de cuartos. En la ronda decisiva, vencieron a Taylor Townsend y Katerina Siniakova por 6-4 y 6-4 antes de encontrarse con Andreeva y Shnaider.
El resultado confirma el momento de Bucsa en la modalidad de dobles. La jugadora, número 17 del ranking de dobles el día del artículo, ya había levantado el título de WTA 1000 en Madrid en 2024 junto a Sara Sorribes Tormo y había alcanzado la final de Miami en 2025 con Miyu Kato. Roma añade otro torneo grande a una lista que ya la coloca entre las parejas que conviene seguir de cerca en Roland Garros.
También deja una lectura incómoda para Bucsa y Melichar-Martinez: pese a llegar a la final con victorias convincentes y sin ceder grandes márgenes, no encontraron respuesta ante Andreeva y Shnaider cuando el partido pidió precisión y altura competitiva. La derrota fue clara, pero el recorrido hasta el último día volvió a mostrar que la española ya compite de forma habitual en la parte alta de los grandes cuadros de dobles.
Lo que viene ahora es París. Con el impulso de Roma y su condición de pareja a vigilar, Bucsa y Melichar-Martinez entrarán en Roland Garros con la expectativa de convertir esas buenas semanas en un salto más grande.

