Rick y Morty regresará con su novena temporada el domingo 24 de mayo a las 11 p.m. ET/PT en Adult Swim. Los nuevos episodios comenzarán a llegar en streaming cada semana en HBO Max y Hulu a partir del 15 de junio.
La serie vuelve con Scott Marder como showrunner y con Ian Cardoni, Harry Belden, Sarah Chalke, Chris Parnell y Spencer Grammer en el elenco principal. Cardoni y Belden siguen al frente de Rick Sanchez y Morty Smith, los papeles que asumieron en la temporada 7 tras la salida de Justin Roiland.
Adult Swim terminó su relación con Roiland después de que fuera acusado de violencia doméstica grave, un cambio que obligó al canal a rehacer el centro creativo de una de sus franquicias más visibles. Aun así, la serie no perdió impulso. Michael Ouweleen dijo que le toca afirmar que el programa sigue superándose, pero añadió que en este caso eso también es cierto. También señaló que el equipo está entregando una cantidad absurda de talento e ingenio en cada entrega y que desde el primer fotograma se verá “insanidad” de alto concepto con una de las mejores escrituras de personajes que ha hecho la serie.
El estreno de la temporada 9 llega con una ventaja poco común: Adult Swim ya renovó Rick y Morty hasta la temporada 12. Eso convierte la nueva tanda de episodios en menos una prueba de supervivencia que en una continuación de una apuesta ya blindada por la cadena. La serie, además, fue la comedia número uno en todo el cable durante las temporadas 3, 4, 5 y 6, y ha ganado dos premios Emmy a Programa Animado Sobresaliente.
La expansión también será global. La temporada 9 se lanzará en más de 170 países y en 42 idiomas, y en Estados Unidos los episodios podrán comprarse en tiendas digitales al día siguiente de su emisión en Adult Swim. El calendario deja clara la estrategia: estreno lineal primero, llegada rápida a plataformas después y una distribución internacional pensada para mantener a la serie en circulación durante semanas, no solo en una noche. Para Rick y Morty, la pregunta ya no es si sigue siendo un evento; es cuánto más lejos puede empujar una marca que ya demostró que puede seguir funcionando incluso después de un cambio tan grande en sus voces principales.

