El cineasta español Rodrigo Sorogoyen llegó a Cannes con El ser querido, una película protagonizada por Javier Bardem y Victoria Luengo que compite por la Palma de Oro entre las tres películas españolas seleccionadas este año. La historia gira en torno al reencuentro de Esteban Martínez, un director de cine que vuelve a España tras triunfar en Estados Unidos, con su hija actriz, a la que no ve desde hace una década.
En la película, Esteban le propone a su hija trabajar en su próxima cinta, que será rodada en las islas Canarias. Bardem interpreta a un personaje impulsivo, de carácter colérico, y la propia construcción de la historia empuja el conflicto hacia el terreno de las emociones familiares y del poder en el rodaje. Sorogoyen dijo en Cannes que hacía tiempo quería contar algo sobre el mundo del cine, un entorno que conoce bien y que, junto con Isabel Peña, terminó llevando la escritura hacia ese universo.
La presencia de El ser querido en la competición principal de Cannes coloca a Sorogoyen de nuevo en el centro del festival después de que en 2022 presentara As bestas fuera de competición. Esta vez, el director no solo vuelve con una historia sobre el cine, sino con una película que pone a un padre y a una hija frente a una relación rota por los años, el éxito y una petición de trabajo que también funciona como intento de acercamiento.
“Hay un amor, aunque sea una relación tormentosa, dolorosa, ausente a veces, no deja de haber un amor, no deja de haber un deseo, un sentimiento muy fuerte”, dijo Sorogoyen sobre la relación entre los personajes. También reconoció que no era el tema que más le interesaba al empezar, pero que la escritura “navegó sola” hacia la masculinidad tóxica del protagonista al situar la acción en el sector del cine. Más tarde añadió que ahora, al ver la película, le parece importante que ese asunto esté sobre la mesa.
El rodaje también marcó el primer encuentro profesional entre Sorogoyen y Bardem. El actor explicó que estaba “muy a la expectativa” de cómo sería trabajar con “este hombre, esta estrella, este icono”, y terminó definiéndolo como una persona “sencillísima, muy trabajadora y muy profesional, a la que le encanta el riesgo”. Luengo, por su parte, resumió la experiencia en Cannes con un “muy bonito” y dijo que se sintió muy respetada por Bardem, a quien describió como alguien accesible, generoso y de igual a igual.
Bardem también dejó una lectura precisa del estilo de Sorogoyen: “A Rodrigo le gusta acercarse a las caras”, dijo, antes de rematar que “sabe que el mejor efecto especial del cine es la emoción humana”. Con El ser querido, ese enfoque queda en el centro de una película que convierte un reencuentro familiar en una prueba de poder, memoria y afecto, y que busca un premio mayor en Cannes con un reparto que ya ha llevado su apuesta hasta la gran pantalla del festival.

