Alexandria Ocasio-Cortez respondió el martes a Ted Cruz después de que el senador la llamara “parásito” y descalificara su antiguo trabajo como camarera. La legisladora dijo que no se sintió ofendida y que el ataque revela más sobre la visión de Cruz que sobre ella.
En comentarios a Pablo Manriquez, de Meidas Touch, Ocasio-Cortez dijo que Cruz siente desprecio por la gente que trabaja en empleos de clase trabajadora. “It’s not a secret the disdain Ted Cruz has for people who work working-class jobs”, dijo. También afirmó que el republicano piensa que las camareras y los cocineros de línea son menos que él, y que “he thinks that because he has a Harvard degree and has never scrubbed a table that it makes him better than someone who has actually had to work for a living”.
La respuesta llegó un día después de que Cruz la atacara por su pasado como bartender, una trayectoria que precedió su elección al Congreso en 2018. Ocasio-Cortez dejó claro que no ve el insulto como algo personal, pero sí como parte de una postura más amplia sobre clase y poder. En medio de esa discusión, el término cruz volvió a aparecer en el centro del intercambio político que también ha sido amplificado por titulares sobre su postura frente a los multimillonarios.
La congresista fue más allá y cuestionó la propia biografía política del senador. “I think it’s funny that he’s been taking a government paycheck for 23 years but has the audacity to criticize someone who has come from a family that had to work their way up and earn their place here”, dijo. Con eso, vinculó el ataque con una tensión de fondo que no es nueva: la diferencia entre quienes llegan a Washington desde trabajos de salario por hora y quienes llevan décadas dentro del gobierno.
Ese contraste ayuda a explicar por qué el choque resonó más allá de una pelea verbal. Cruz no solo criticó a una rival política; atacó una historia personal que Ocasio-Cortez ha usado durante años como parte de su identidad pública. La legisladora, en cambio, trató de convertir el insulto en un argumento sobre quién ha vivido realmente el país que ambos dicen representar.
La publicación que difundió el video incluyó además un fragmento de PabloReports, lo que ayudó a llevar la réplica a una audiencia más amplia. En ese contexto, la respuesta de Ocasio-Cortez no fue defensiva sino calculada: dijo que si Cruz siente eso, “that’s how he feels”, y cerró el asunto con una frase que deja poco espacio para la escalada personal.
El intercambio deja a Cruz con el costo de haber convertido el pasado laboral de Ocasio-Cortez en un blanco político. Y, por ahora, la congresista parece haber decidido que no necesita defender su historia; le basta con señalar la de él.

