La disputa por la custodia entre Paulina Rubio y Colate Vallejo-Nájera quedó vista para sentencia en Miami tras una audiencia oral celebrada el 4 de mayo de 2026 en la Corte de Familia. El caso gira en torno a Andrea Nicolás, de 15 años, y a la pregunta de si debe seguir en Estados Unidos con su madre o mudarse a España con su padre.
La sesión dejó sobre la mesa dos versiones opuestas de la vida del adolescente. La defensa de Colate sostuvo que el menor no recibió los cuidados adecuados, que vivía en un ambiente hostil y que las discusiones eran frecuentes. También mencionó un supuesto episodio de hurto en una tienda en el que habrían participado Andrea Nicolás y unos amigos. Del otro lado, la defensa respondió que Colate lo consentía más de la cuenta en lugar de educarlo.
El testimonio que más peso tuvo llegó de Amber Glasper, la tutora legal del hijo de Rubio y Vallejo-Nájera, quien declaró que Andrea Nicolás había expresado su deseo de vivir en España con su padre. Glasper añadió que el menor estaba emocionalmente sobrepasado por el entorno de ambos progenitores y sugirió que podría beneficiarse de vivir durante un tiempo fuera de los dos, en una residencia estatal. Con esa declaración, el tribunal quedó con una tercera vía sobre la mesa, más allá de la pelea directa entre los padres.
Rubio, de 54 años, y Vallejo-Nájera, de 53, llevan años enfrascados en una batalla judicial por la custodia de su hijo. La discusión no se limita a dónde vivirá el adolescente: también ha puesto bajo examen su cuidado, su conducta y el ambiente de su hogar. En ese contexto, cada testimonio en Miami alimentó un expediente que lleva tiempo tensando la vida familiar y que ahora entra en su tramo decisivo.
Antes de conocerse la decisión, Rubio salió a defender públicamente su papel como madre. Dijo que ser madre no es solo una parte de su vida, sino su razón de ser y el papel más importante que tendrá; también afirmó que ningún éxito se compara con el privilegio y la responsabilidad de ser madre. En su mensaje, sostuvo que el verdadero amor materno comienza antes del nacimiento y crece cada día, y remarcó que ese es el título del que más orgullosa se siente y que defenderá siempre con toda su fuerza, guiada por el amor incondicional, la protección y el compromiso con el bienestar, la felicidad y el futuro de su hijo.
El punto decisivo ya está en manos del tribunal. La causa quedó lista para sentencia y se espera una resolución en menos de 30 días, con la posibilidad de que el juez incline la balanza hacia España, hacia Estados Unidos o incluso hacia una solución temporal que aleje al adolescente de ambos padres por un tiempo.
