La 1 de TVE emitió este sábado 16 de mayo dos entregas de Star Wars, la saga creada por George Lucas que desde 1977 se convirtió en un fenómeno de masas. La reposición volvió a poner en pantalla una historia que todavía arrastra generaciones de espectadores y que sigue teniendo recorrido comercial en la televisión y en el streaming.
Una de las películas emitidas recuperó el arranque clásico de la franquicia: la princesa Leia cae en manos de las fuerzas imperiales dirigidas por Darth Vader, y Luke Skywalker se une a Han Solo, R2D2 y C3PO para combatir al enemigo y rescatarla. La otra llevó a Luke y a R2D2 hasta el planeta Dagobah, donde buscan a Yoda, descrito como el último maestro Jedi. Para quien no quiera esperar a la televisión, ver estas películas en plataformas puede salir caro: el texto sitúa el coste en 15 euros al mes por cada servicio.
Ese dato ayuda a entender por qué la emisión abierta mantiene fuerza incluso en pleno dominio del streaming. Disney posee desde hace años los derechos de la saga y, según el planteamiento de la pieza, un nuevo estreno de Star Wars llegará pronto y requerirá Disney+, lo que refuerza el tirón de una marca que no ha perdido valor desde el estreno de la primera película en 1977.
La programación de este sábado también deja una lectura clara: Star Wars sigue siendo una apuesta segura para la televisión generalista porque combina nostalgia, catálogo y un público que todavía responde. La pregunta ya no es si la saga tiene hueco, sino cómo convivirá esa exposición gratuita con una próxima entrega que volverá a pasar por la plataforma de Disney.

