Rodrigo Sorogoyen llegó a Cannes con los nervios a flor de piel y con una certeza difícil de esconder: este lunes afronta el primer pase de El ser querido, la película con la que compite por la Palma de Oro. “Ahora estamos con el hito de mañana. Nervios por mañana”, dijo el director en una entrevista en Hora 25 con Aimar Bretos y Pepa Blanes, en la que reconoció que entrar por primera vez en la competición oficial del festival es “una alegría inmensa” y “un honor”.
El cineasta habló desde la antesala de una edición que ya es histórica para el cine español. Por primera vez, tres películas españolas pelean por la Palma de Oro en el mismo Cannes: Amarga Navidad, La Bola Negra y El ser querido. Sorogoyen dijo que compartir esa selección con 22 cineastas elegidos de la “gloria” lo llena de orgullo, pero también de una tensión muy concreta: la de enfrentarse al veredicto del primer visionado, el que marca el pulso real de una película ante el festival.
En esa conversación, el director también dejó uno de los mensajes más claros sobre su nueva película: la química entre sus dos protagonistas ha funcionado. El ser querido, protagonizada por Javier Bardem y Victoria Luengo, cuenta la historia de un padre y una hija que se reencuentran, y Sorogoyen aseguró que ambos actores se han entendido de inmediato. “Hacen un parejón y el trabajo de los dos es espectacular”, resumió. Sobre Luengo, con quien dijo haber trabajado mucho, fue directo: “Con Victoria además he trabajado mucho y es muy, muy fácil”.
Con Bardem, en cambio, llegó sin referencias personales previas. “Y a Javier, que no le conocía, me hacía esa pregunta. ¿Será fácil dirigirle? Y la verdad que sí”, explicó. Añadió que el intérprete “es muy inteligente”, una afirmación que encaja con el tono general de su relato: el de un rodaje en el que la confianza entre director y actores parece haber sido una de las claves del resultado. Sorogoyen insistió en que dirigir a ambos ha sido sencillo y que su trabajo en pantalla es “espectacular”.
El contexto le da todavía más peso a lo que pase en el pase de mañana. Sorogoyen entra por primera vez en la competición oficial de Cannes con una película nueva que no solo lo coloca en la liga mayor del festival, sino que también sitúa a dos de los intérpretes españoles más reconocidos, Bardem y Luengo, en el centro de una apuesta que llega arropada por una presencia española inédita en la carrera por la Palma. Si la película responde a las expectativas, el impacto irá mucho más allá del estreno: confirmará que El ser querido no llega a Cannes como acompañante, sino como aspirante real.
La duda que deja ahora el director no es si había motivos para el orgullo. Eso ya lo respondió. La verdadera prueba empieza con el primer aplauso en la sala.

