Uber y Click&Boat lanzarán a partir de mediados de junio una nueva alianza para reservar barcos desde la propia aplicación de transporte, con Mallorca como uno de los destinos estrella en España y con Barcelona y Valencia también incluidas en el despliegue inicial. La app de Uber incorporará una nueva sección de Boat y, desde ahí, los usuarios serán redirigidos a la plataforma de reservas de Click&Boat para cerrar la contratación.
La propuesta permitirá a visitantes organizar excursiones de un día por la costa de Mallorca, una isla donde el turismo ligado al mar pesa cada vez más en la oferta de ocio. Las empresas quieren llevar la navegación a la cultura vacacional de forma cotidiana, incluso para personas sin experiencia ni licencia náutica, y cada reserva que llegue a través de Uber incluirá un patrón profesional.
El movimiento aterriza en plena temporada alta y apunta a uno de los mercados más valiosos del Mediterráneo. Click&Boat dice que su flota global supera los 55.000 barcos, una escala con la que espera ampliar la visibilidad de los propietarios locales justo en los meses de más demanda. Los precios se mantendrán idénticos en ambas plataformas, y la oferta prevista incluye cruceros al atardecer, actividades acuáticas, comidas a bordo y salidas hacia calas menos accesibles.
En los últimos años, la demanda de excursiones privadas, calas apartadas y actividades costeras de gama alta ha crecido con fuerza entre los turistas en Mallorca. La alianza se inserta así en una tendencia más amplia hacia el turismo marítimo basado en experiencias, en la que los operadores buscan propuestas de mayor valor y, al mismo tiempo, más alineadas con la presión por ordenar mejor la actividad en destinos muy visitados.
La tensión de fondo está en si una integración de alcance masivo puede cambiar de verdad la forma en que se vende el ocio náutico sin diluir lo que hace atractiva esta oferta: acceso sencillo, control profesional y un precio claro. Para los propietarios locales, la visibilidad extra puede llegar en el mejor momento del calendario turístico; para el sector, la prueba será si el salto desde una app generalista hasta una reserva de barco logra convertir una experiencia todavía excepcional en parte habitual de las vacaciones.

