Chilevisión emitirá este sábado un nuevo capítulo de La Divina Comida: Desafío Duplas, y la noche pondrá frente a frente a Katherine Salosny y Julio Milostich con Juanita Ringeling y Matías Assler. La entrega llega con una propuesta inspirada en la playa y los paisajes costeros, en una franja que vuelve a mover a algunos de los rostros más reconocidos de la televisión y la actuación nacional.
La búsqueda por esta edición no es casual. Ringeling y Assler abrirán las puertas de su hogar en Zapallar y recibirán a sus invitados con una “noche playera”, mientras Salosny y Milostich los esperarán en Tunquén con una tradicional velada chilena. En esa combinación está buena parte del atractivo del capítulo: dos duplas conocidas, dos escenarios distintos y una competencia que pone a prueba tanto la cocina como la manera de recibir al otro.
Para Juanita Ringeling y Matías Assler, la participación también muestra una faceta más íntima de la pareja, algo que suele pesar en un programa donde la convivencia importa tanto como el plato final. Del otro lado, Katherine Salosny y Julio Milostich buscarán conquistar a sus rivales con su propuesta culinaria, en una edición que mezcla entretenimiento, cocina y el sello estacional de una noche de playa.
El nuevo episodio llega con un antecedente difícil de ignorar: el capítulo anterior alcanzó a cerca de 1,2 millones de personas y registró un rating promedio de 355 mil personas. En esa misma franja, Mega marcó 352 mil personas promedio, Canal 13 llegó a 323 mil y TVN a 193 mil televidentes, una muestra de que la pelea por la audiencia estuvo abierta incluso cuando el programa lideró su horario.
Ese contexto explica por qué la emisión de este sábado importa hoy. La Divina Comida: Desafío Duplas se transmite todos los sábados después de Chilevisión Noticias Central, y la próxima parada confirmada es justamente ese capítulo con Salosny, Milostich, Ringeling y Assler. Lo que no se conoce aún es cómo se resolverá el desafío entre las duplas, pero la programación ya dejó claro que Chilevisión apuesta a repetir una noche fuerte en una franja donde nadie regala terreno.

