Perú se midió con Haití en Miami este día en un amistoso internacional que puso a Mano Menezes en el centro de la escena. El técnico definió la oncena titular para jugar en el NU Stadium y buscó aprovechar otro examen antes del siguiente compromiso de la gira.
El partido comenzó a las 7:00 p.m., hora peruana, en una jornada que volvió a llevar a la Blanquirroja a una prueba fuera de casa. El interés por el Haití - Perú creció porque el equipo llegaba con la necesidad de reencontrarse con una victoria después del 2-0 sufrido ante Senegal y del 2-2 frente a Honduras, dos resultados que dejaron al plantel todavía en deuda con su primer triunfo bajo el mando de Menezes.
Ese contexto explica por qué este amistoso importaba más que una simple fecha de calendario. La selección peruana venía usando estos partidos para sumar rodaje y para que el entrenador evaluara qué piezas encajan mejor en el sistema que propone, una tarea que se volvió más urgente tras los dos resultados previos sin triunfo. Menezes, que asumió el banquillo con la expectativa de ordenar el equipo, encontró en Miami una nueva oportunidad para observar a su grupo en un escenario competitivo.
La parte menos clara del día fue la alineación exacta que eligió el brasileño, aunque sí quedó definido que él tomó la decisión final antes de salir a la cancha. En una gira en la que cada minuto cuenta, el margen para experimentar se reduce y cada once inicial termina diciendo tanto como el marcador. Perú necesitaba respuestas inmediatas y el duelo ante Haití ofrecía precisamente eso: una medida concreta del estado del equipo.
Después de este choque en Miami, Perú debía viajar a Puebla, México, para enfrentarse con España, un examen todavía más exigente que dejaba este amistoso como un paso de preparación y también como una referencia de lo que Menezes puede corregir a corto plazo. Para la Blanquirroja, la cuestión ya no era solo competir, sino traducir ese rodaje en una victoria que todavía no había llegado.

