La Delegación Presidencial de la región Metropolitana decretó preemergencia ambiental para este lunes 25 de mayo, luego de que la calidad del aire en la cuenca de Santiago se deteriorara desde el viernes. Es el primer episodio de este tipo en lo que va de 2026 y activa restricciones que alcanzan a toda la región.
La medida fue adoptada por recomendación de la Seremi del Medio Ambiente, después de que desde el viernes comenzaran a subir las concentraciones horarias de contaminantes en la capital. A las 18:00 horas de ese día se registró una alerta ambiental por MP2,5 en la estación de monitoreo de La Florida, y el domingo la situación ya se había extendido a seis estaciones de la Red de Monitoreo del Ministerio del Medio Ambiente: Quilicura, Parque O'Higgins, El Bosque, Cerro Navia, Cerrillos y Pudahuel. Las estaciones de Las Condes, Puente Alto y Talagante se mantuvieron en niveles regulares.
La decisión llega en un día en que la Dirección Meteorológica de Chile prevé condiciones similares a las del domingo, con temperaturas entre 0 y 21°C y sin probabilidad de ventilación hacia la cuenca capitalina. Ese cuadro meteorológico ayuda a explicar por qué la autoridad optó por anticiparse a un empeoramiento mayor, en una zona donde la contaminación no se distribuye de forma pareja y puede cambiar rápido de un sector a otro.
La preemergencia ambiental prohíbe el uso de calefactores a leña y de derivados de la madera, incluidos pellets, en toda la región Metropolitana. Esa restricción será fiscalizada por la Seremi de Salud, en coordinación con municipios y Carabineros. También sigue vigente la prohibición de quemas agrícolas hasta el 31 de octubre, supervisada por la Seremi de Agricultura mediante equipos del SAG y CONAF.
Además, la preemergencia implica restricción vehicular para vehículos de carga con sello verde cuyas patentes terminen en 4 y 5. En la práctica, la medida pone sobre la mesa el costo inmediato de respirar aire más sucio en Santiago: menos calefacción a leña, menos circulación de ciertos camiones y más control estatal en una jornada marcada por la mala ventilación. Lo que decidió la autoridad, en otras palabras, es actuar ahora porque el aire ya mostró que no estaba en condiciones de esperar.

