Iván Cepeda votó este domingo en Kennedy, en el suroccidente de Bogotá, y salió diciendo que estaba convencido de que Colombia celebraría en la tarde un segundo gobierno progresista. Su frase, lanzada al cierre de la votación, puso el foco sobre una jornada en la que el país eligió al sucesor de Gustavo Petro y dejó instalada la pregunta de si habrá definición inmediata o una segunda vuelta dentro de tres semanas.
Las urnas abrieron a las ocho de la mañana y más de 41 millones de personas estaban habilitadas para votar en todo el país, en una elección marcada por la polarización entre izquierda y derecha. Cepeda fue el principal rostro de la izquierda, mientras la derecha llegó dividida entre Paloma Valencia y Abelardo de la Espriella, los tres señalados por las encuestas como los mejor posicionados para avanzar a la siguiente ronda.
La jornada ya venía cargada desde temprano. De la Espriella votó en Barranquilla y Valencia llegó a Rionegro, Antioquia, para acompañar al expresidente Álvaro Uribe. En Bogotá, Gustavo Petro mostró su tarjetón en la mañana, un gesto que volvió a poner bajo la lupa al mandatario porque ya tiene abiertas diez investigaciones en la Comisión de Acusaciones de la Cámara de Representantes por ese tipo de participación. Minutos después, Armando Benedetti también mostró su tarjetón y marcó por Cepeda y Aida Quilqué.
El resultado de este domingo no solo definía quién quedaba mejor parado para la siguiente fase. También medía si la izquierda, esta vez unida alrededor de Cepeda, podía sostener el impulso suficiente para evitar una segunda vuelta, o si el país volverá a las urnas dentro de tres semanas para cerrar una elección que ya mostró sus costuras desde la campaña.

