La jueza federal Kathleen Williams ordenó el viernes 29 de mayo de 2026 que los abogados de Donald Trump respondan antes del 12 de junio a las acusaciones de que la demanda sobre la filtración de sus declaraciones de impuestos al Internal Revenue Service fue colusoria, engañosa y fraudulenta. La orden de cuatro páginas pone de nuevo bajo presión un caso que Williams había desestimado semanas antes a pedido del presidente y del Departamento de Justicia.
El expediente volvió a importar hoy porque de ese litigio salió, horas después del archivo, un acuerdo del Departamento de Justicia que creó un fondo de 1.776 millones de dólares contra la “weaponization” del gobierno. El gobierno dijo que el dinero se administraría de forma apolítica y por un panel de cinco personas nombradas por el fiscal general, una promesa que ahora convive con la acusación de que todo el arreglo fue diseñado para dar apariencia legal a un cierre impropio.
Trump había demandado al Internal Revenue Service por permitir supuestamente que se filtraran sus declaraciones de impuestos. Después, en una maniobra que aceleró el cierre del caso, Williams lo desestimó a solicitud del presidente y del Departamento de Justicia. Pero el miércoles, una coalición de 35 exjueces federales pidió a la magistrada que reabriera el expediente y sostuvo que el acuerdo era producto de una colusión y, en sí mismo, un fraude ante el tribunal.
Williams dejó claro en su orden que no ve el asunto como una impugnación menor. Escribió que tiene autoridad para investigar una conducta grave y para imponer sanciones si es necesario. También señaló que presentar una demanda frívola con el único propósito de forzar un acuerdo puede considerarse un propósito impropio. En su lenguaje sobre las denuncias de “collusion” y “deception”, la jueza fue más lejos y describió el caso como algo que “was collusive from the start” y que “was only filed to provide the imprimatur of legality for an unlawful settlement”.
La presión judicial no viene de un solo frente. El viernes, otro juez federal bloqueó temporalmente al Departamento de Justicia para que no siguiera avanzando con el trabajo sobre el fondo multimillonario. Eso deja al acuerdo bajo revisión mientras Williams decide si acepta la petición de los exjueces y reabre el caso que lo originó. La próxima fecha que importa ya está marcada: la respuesta de Trump vence el 12 de junio, y de esa contestación dependerá si el expediente vuelve a abrirse o si el acuerdo de 1.776 millones de dólares empieza a desmoronarse en los tribunales.

