La administración de Trump lanzó esta semana una aplicación llamada Trump Accounts, una herramienta financiera pensada para familias con niños que combina educación sobre dinero, incentivos gubernamentales y acceso al mercado de valores. El Departamento del Tesoro de Estados Unidos confirmó la creación del programa, que ya tiene cerca de 6 millones de personas inscritas.
La aplicación, desarrollada por Robinhood y BNY Mellon, podrá descargarse en dispositivos Apple y Android y tiene su lanzamiento oficial previsto para el 4 de julio. Desde esa fecha también se abrirán los depósitos, con un tope de hasta US$5000 al año por cada menor de edad, y podrán aportar empleadores, organizaciones, familiares y otras entidades interesadas.
El beneficio inicial será de US$1000 para niños seleccionados cuyos padres completen la inscripción y que hayan nacido entre el 1 de enero de 2025 y el 31 de diciembre de 2028. Los recursos deberán invertirse en fondos indexados diversificados, una condición que refleja la filosofía central del programa: aprovechar el poder del interés compuesto desde la infancia para acumular patrimonio a largo plazo.
La propuesta no se limita a mover dinero. La aplicación también incluye ocho módulos de educación financiera, con la idea de que las familias aprendan mientras ahorran e invierten. El enfoque busca convertir una cuenta infantil en una primera puerta de entrada al mercado y a la disciplina del ahorro, no solo en un depósito con respaldo público.
Ahí está también la principal apuesta del programa. Una cuenta con US$1000 podría alcanzar US$5800 cuando el menor cumpla 18 años, según la lógica que presenta el plan. El atractivo es claro: una aportación inicial pequeña podría crecer durante años si se mantiene invertida, pero el resultado dependerá de que las familias completen la inscripción, de que los depósitos comiencen el 4 de julio y de que el dinero permanezca colocado bajo las reglas previstas.
El momento del lanzamiento le da peso político y práctico a la iniciativa. Con millones de registros ya acumulados antes de la apertura oficial, la administración de Trump entra a probar si una cuenta infantil vinculada al mercado puede convertirse en una herramienta masiva de ahorro familiar. La respuesta empezará a verse cuando la app llegue a Apple y Android y los primeros depósitos entren en juego en plena fecha festiva.

