Claudio Úbeda dejó fuera de la convocatoria de Boca Juniors a Edinson Cavani y Carlos Palacios para el partido del martes ante Cruzeiro en La Bombonera, por la quinta fecha de la Conmebol Libertadores. Aunque ambos habían vuelto a trabajar con el grupo, el técnico decidió no arriesgarlos y los bajó de la lista después del entrenamiento del domingo.
La decisión se tomó tras la sesión en la que Boca trabajó pensando en la quinta ronda del torneo, y según LaNumer12.com.ar el cuerpo técnico entendió que ni Cavani ni Palacios estaban todavía para sumar minutos. La nómina de 23 jugadores quedó prevista para el lunes al mediodía, luego del último entrenamiento en Ezeiza, con una imagen clara: Úbeda prefirió esperar una semana más antes de exponerlos en un cruce exigente frente a Cruzeiro.
La ausencia de ambos no fue la única movida obligada en el plantel. Boca ya venía ajustando piezas por una suspensión y una lesión, y Adam Bareiro quedó marginado por una molestia muscular en el complejo aductor y el recto anterior izquierdo. En su lugar ingresó Lucas Janson, mientras que Milton Giménez se mantuvo entre los convocados pese a una reciente molestia en el tobillo. La ecuación de cambios forzados dejó al entrenador con menos margen del habitual para armar el equipo de Copa.
En ese contexto, el ensayo de fútbol en la práctica dejó varias pistas sobre la idea de Úbeda para la noche del martes. La formación probada incluyó a Leandro Brey; Malcom Braida, Lautaro Di Lollo, Ayrton Costa y Lautaro Blanco; Tomás Belmonte, Leandro Paredes, Milton Delgado y Tomás Aranda; Miguel Merentiel y Ángel Romero. Braida aparecía listo para reemplazar a Marcelo Weigandt en el lateral derecho después de haber dejado una buena impresión en el segundo tiempo ante Huracán, mientras Belmonte asomaba como el candidato más firme para ocupar el lugar de Santiago Ascacibar, expulsado frente a Barcelona de Ecuador.
La lectura de fondo es que Boca eligió administrar riesgos en un tramo del calendario que no da respiro. Cavani y Palacios ya estaban otra vez con el grupo, pero Úbeda entendió que todavía no era el momento de meterlos en un partido de máxima exigencia en la Conmebol Libertadores. El cuerpo técnico los ve más cerca de Universidad Católica, y ese cálculo explica una baja que, por su peso, mueve bastante más que dos nombres en una lista.
Ahora Boca llega al cruce con Cruzeiro con la obligación de sostener su plan sin dos de sus futbolistas más reconocibles. La prueba del martes dirá si la prudencia de Úbeda fue una medida de protección o el precio inevitable de llegar al filo entre la recuperación y la competencia.

