Arsenal derrotó 1-0 a Burnley en su penúltimo partido de la temporada de Premier League y dejó el destino del título en sus propias manos. Kai Havertz marcó el único gol con un cabezazo en la primera parte tras un córner de Bukayo Saka, en una noche que mantuvo viva la carrera por el campeonato hasta el final.
El equipo de Mikel Arteta enlazó así su cuarta victoria seguida y su cuarta portería a cero consecutiva, una racha que sostiene su presión sobre Manchester City. Si City vence a Bournemouth, la pelea llegará a la última jornada; si no lo hace, Arsenal puede dar el golpe antes de tiempo.
Arteta no escondió su alivio ni el peso del momento. “Estoy muy feliz con el resultado. En la primera parte jugamos probablemente uno de los mejores futboles que hemos mostrado en toda la temporada. Tuvimos muy mala suerte de no marcar dos o tres goles y abrir más la diferencia; fallamos ocasiones muy claras”, dijo. También admitió que el tramo final le dejó sin aire: “En la segunda parte empezamos bastante bien, tuvimos dos oportunidades con Ebs que no llegaron a concretarse, y luego se siente, con 1-0 y esto siendo la Premier League. Burnley se colocó de una forma increíble, mostró una velocidad increíble para jugar con esa energía y esa fe, y cualquier cosa puede pasar”.
El técnico añadió que el equipo respondió con la misma solidez que ha mostrado durante toda la campaña. “Pero entonces el equipo mostró lo que ha mostrado toda la temporada: una resiliencia, madurez y compostura increíbles para sostener ese resultado y mantener la portería a cero. Dominamos las áreas y prácticamente no les concedimos ocasiones. Pero con 1-0, esto no es precisamente bueno para la salud”, dijo. Y resumió la situación con una frase que encaja con la carrera por el título: “Cuando está en nuestras manos, estas son las cosas que tenemos que dominar, y esta noche lo hemos hecho. Una más”.
La victoria llegó en un momento decisivo para Arsenal. Con un partido de liga por jugar, el equipo necesita ahora que los resultados sigan acompañando para convertir la presión en un desenlace histórico, tras 22 años sin ganar la liga. Arteta dijo que el lunes volvería a trabajar en la preparación para Crystal Palace y que por la noche se sentaría frente al televisor esperando que ocurriera “esa magia”. “Ojalá pueda pasar la magia; mañana puede acabar nuestra espera de 22 años por un título de liga”, afirmó.
El entrenador también dedicó palabras al ambiente del Emirates Stadium, al que agradeció el apoyo tras el pitido final. “Es muy emotivo porque ver el estadio y ver a la gente con ese nivel de emoción, pasión y conexión”, dijo. “Es especial; nunca había visto nada igual como hoy, fuera del estadio cuando llegábamos en el autobús, dentro del estadio: es un lugar diferente”. Añadió que el propio Arsenal ha elevado el listón. “Nosotros hemos creado y construido ese ambiente, ahora los estándares están por las nubes. Todos somos responsables de mantenerlos”.
Ese es el punto de tensión que queda sobre la mesa: Arsenal ya hizo su parte y ahora depende de que Manchester City tropiece contra Bournemouth para seguir vivo hasta el último día. Si no ocurre, la cuenta regresiva terminará antes. Si sí ocurre, la definición se estirará una jornada más, con Arteta prometiendo preparar a Crystal Palace antes de pasar la noche siguiente frente al televisor. En agosto, cuando el equipo vuelva a reunirse para la campaña 2025/26, sabrá si esta victoria en Burnley fue el paso que abrió la puerta o el último empujón hacia una espera que duró 22 años.

