Richard Ríos marcó en el minuto 7 y Benfica terminó venciendo 3-1 a Estoril Praia en el Estadio da Luz, pero la fiesta quedó incompleta: el equipo de José Mourinho cerró la Primeira Liga en el tercer puesto y se quedó sin plaza para la próxima Liga de Campeones.
El colombiano abrió el camino en una noche en la que Benfica resolvió pronto el partido. Alexander Bah amplió la ventaja en el minuto 13 y Rafa Silva firmó el tercero en el 15, antes de que el triunfo quedara sellado en un final que no cambió lo esencial: el club acabó con 80 puntos, por detrás de Porto, campeón con 88, y de Sporting de Portugal, segundo con 82.
Ríos no escondió la mezcla de alivio y frustración que dejó el cierre. “Lo lamento mucho”, dijo después del encuentro, antes de insistir en que el equipo había llegado preparado para la cita. “Nos preparamos para este partido, tuvimos tiempo para trabajar y todo salió según lo planeado. ¿Frustrado por el segundo puesto? Muchísimo”, añadió, en una frase que dejó claro que el objetivo del vestuario era otro. También agradeció a la grada: “Gracias por su apoyo”.
La temporada de Benfica tuvo una rareza difícil de explicar en una tabla corta: terminó invicto en la liga, con 23 victorias y 11 empates en 34 partidos, y aun así acabó fuera del lugar que más valoraba. El golpe llegó no por lo que hizo el equipo en su último compromiso, sino por los resultados de sus rivales, que lo dejaron tercero pese a ganar en casa.
Ese contraste define la campaña y también el primer curso europeo de Ríos con Benfica bajo Mourinho. El equipo se sostuvo sin perder en toda la liga, pero la regularidad no le alcanzó para volver a la Champions y lo obligará a jugar la Europa League. Para un club de su tamaño, es una conclusión incómoda: puede cerrar invicto y aun así quedar fuera del torneo que ordena su temporada.

