Fermín López dio un susto serio en el partido ante el Betis y quedó pendiente de pruebas este lunes por un golpe en el quinto metatarsiano del pie derecho. El centrocampista de 23 años llegó al descanso con molestias y, de acuerdo con los médicos y el cuerpo técnico, no salió a jugar la segunda mitad.
La preocupación no es menor porque la consulta con los servicios médicos del club estaba fijada para la mañana del lunes, justo cuando Luis de la Fuente tiene previsto anunciar la lista de España para el 25 de mayo. Si las pruebas detectan una fractura, su presencia en el Mundial podría retrasarse o incluso quedar en el aire.
Fermín llega a este punto como uno de los nombres que más han crecido en el último año. Ganó la Eurocopa de 2024 con España, un mes después disputó los Juegos Olímpicos de París y allí se colgó el oro tras marcar seis goles, dos de ellos en la final ante Francia, que terminó con triunfo español por 5-3 en el Parc des Princes. Desde entonces, se le ha visto como un jugador que va siempre al límite en cada disputa, una intensidad que esta vez le pasó factura.
El caso adquiere más peso por el calendario. A España le quedan solo cuatro semanas para su debut en el Mundial, previsto para el 15 de junio ante Cabo Verde en Atlanta, y el torneo se prolongará hasta el 19 de julio. En ese contexto, cualquier lesión en el pie derecho cambia de inmediato el margen de maniobra del seleccionador y del club.
El quinto metatarsiano es el hueso que conecta el dedo pequeño del pie con el tobillo, una zona especialmente delicada cuando hay dolor persistente. En casos de fractura con cirugía, la ausencia no baja de dos meses, una referencia que ayuda a medir el riesgo real que rodea ahora a Fermín. Por eso las pruebas del lunes no solo dirán cuánto le duele: dirán si España pierde a uno de los jugadores que mejor ha capitalizado su impulso en 2024 justo antes de la cita más grande del verano.

