Australia volverá a Eurovisión en 2026 con Delta Goodrem como representante y la canción "Eclipse", una elección que pone a una de las mayores estrellas del país en el centro del concurso. La cantante de Sydney, de 41 años, llevará un tema que ya figura entre los favoritos de los eurofans y que llega con una puesta en escena pensada para ser muy cinematográfica.
Goodrem no es una recién llegada. Empezó a trabajar profesionalmente a los 15 años, se hizo conocida en todo el país con "Innocent Eyes" y desde entonces ha vendido más de nueve millones de discos en todo el mundo. Su carrera suma 5 álbumes número uno y 9 sencillos número uno, además de papeles en "Neighbours", su paso como coach en "La Voz Australia" y su interpretación de Grizabella en "Cats". También colaboró con Celine Dion.
La designación refuerza la apuesta australiana por seguir en un certamen que llegó en 2015 como un "regalo" puntual y que, pese a esa condición inicial, se quedó. Australia compite desde entonces y ya rozó la victoria en 2016, cuando Dami Im terminó segunda con "Sound of Silence". La presencia del país sigue siendo una rareza en un festival europeo, pero ya forma parte de su historia reciente.
El anuncio de Goodrem también llega en un año de bajas relevantes. España no participará en Eurovisión 2026 y el artículo sitúa en la misma posición a Países Bajos, Irlanda, Islandia y Eslovenia por los mismos motivos. Esa ausencia prolonga un debate abierto sobre la exclusión de ciertos países, alimentado por lo que se describe como una "pérdida de confianza" y por "presiones políticas" que han ensanchado la fractura en torno al certamen.
En ese contexto, Australia Eurovisión 2026 se apoya en una figura capaz de conectar mercado, escenario y repertorio. La canción "Eclipse", con piano y arreglos orquestales, busca aprovechar una artista que ha construido su nombre dentro y fuera de la música y que ahora carga con una misión simple: convertir una invitación que nació como excepción en otra noche grande para Australia.

