Drake volvió a poner el foco en sus letras el viernes 15 de mayo al publicar tres nuevos álbumes, encabezados por Iceman, su noveno LP de estudio. La salida llegó horas después de que el rapero estrenara el proyecto en el episodio cuatro de su livestream del jueves por la noche, 14 de mayo, cuando adelantó que venían tres discos para el día siguiente.
En Iceman, Drake no perdió tiempo. En “Make Them Cry” soltó: “I’m in the cut just loading rebuttals”, una línea que encaja con un álbum cargado de respuestas. Más adelante añadió: “What died back in 2024 was a big piece/ So it’s like this s— is me, but it isn’t me/ Y’all keep on asking what it did to me/ That’s what it did to me,” una referencia directa al golpe que, según él, dejó el 2024. Esa misma herida atraviesa el disco, donde Drake vuelve sobre su disputa con Kendrick Lamar y deja claro que sigue contestando desde la música, no desde el silencio.
El golpe más personal llega en “Ran to Atlanta”. Allí Drake dice que su padre está luchando contra el cáncer, y también reúne de nuevo a Future en una colaboración que los acerca otra vez después de sus diferencias. “me and Hendrix back by popular demand”, resumió en la canción, una frase que marca el regreso de ambos al mismo tema. En ese corte, además, aborda su demanda contra UMG, sumando otra capa a un álbum que mezcla ajuste de cuentas, desahogo y cuentas pendientes. La presencia de Future refuerza la idea de que Drake quiso convertir el proyecto en una revisión amplia de sus rupturas recientes, pero también en una muestra de quién sigue a su lado cuando la tensión baja.
La fricción no se queda ahí. Drake parece apuntar a DJ Khaled en “Make Them Pay”, “Make Them Remember” y “Janice STFU”, donde dispara: “And Khaled, you know what I mean/ The beef was fully live, you went halal, and got on your deen/ And your people are still waitin’ for a Free Palestine/ But apparently, everything isn’t black and white and red and green.” También dirige mensajes a Kendrick Lamar en esos mismos temas y deja otra frase que suena a advertencia: “Baby boy please, I heard what you said to lil bro about me/ Yeah, and when you run into the Iceman, what you gon’ do except freeze/ You not bout to squeeze/ You not in the streets.” A Rick Ross lo menciona en “Burning Bridges” y “Firm Friends”, con una línea que recuerda viejas conexiones entre ambos: “Dog, I was aiding Ross with streams before Adin Ross had ever streamed.”
El lanzamiento llega después de casi dos años en que Drake ha cargado con el peso de su batalla con Kendrick Lamar y con el escrutinio de los fans del rap. Iceman, descrito como un disco de barras e introspección, concentra ese momento: un artista que responde, ajusta cuentas y se muestra herido al mismo tiempo. Maid of Honour y Habibti, en cambio, se inclinan hacia el R&B y el dance, ampliando el paquete que puso en circulación el viernes. El mensaje de fondo es claro: Drake no solo volvió con música nueva, sino con una lista de viejas cuentas abiertas que decidió poner a sonar el mismo día.

