El nuevo copago farmacéutico todavía no se aplica. Antonio Blanes lo dejó claro este 16 de mayo de 2026, en unas declaraciones recogidas por COPE a las 08:30 y actualizadas a las 08:35, cuando recordó que el sistema de aportación en medicamentos lleva vigente desde 2012 y que la reforma anunciada aún no ha llegado a la farmacia.
La pregunta que lanzó Fernando de Haro en la calle iba al centro del cambio: si la población es consciente de lo que pretende hacer el Gobierno con los copagos de medicamentos. Y la respuesta, por ahora, parece estar en la confusión práctica. La reforma pasa de tres tramos principales de copago según la renta anual a seis, con una fragmentación especial en el intervalo medio-alto, entre 18.000 y 45.000 euros y superiores. Para las rentas inferiores a 18.000 euros había copago reducido o exención en algunos casos; entre 18.000 y 100.000 euros, un porcentaje intermedio, alrededor del 50% en muchos medicamentos; y por encima de ese nivel, una aportación mayor.
El cambio no es menor ni en cifras ni en diseño. El Ministerio calcula que supondrá un mayor gasto público de 265 millones de euros al año, una factura que se suma a un sistema que hasta ahora funcionaba con tres tramos y que, según la reforma, pasa a seis. El objetivo declarado es hacer el reparto más fino por renta, una idea que Silvia Pindado defendió en parte al recordar que “en principio el copago, a mí me pareció un buen sistema… Ahora se hizo al revés, se hizo toda una función de las rentas y ahora lo que han hecho es subdividir más las rentas. Es en principio es más progresivo”.
Pero la discusión de fondo choca con la puesta en marcha real. Pindado fue tajante: “No, no, imposible. A ver, los copagos para aplicarlos, tienes que cambiar todas las tarjetas y que estén la declaración de la renta”. Añadió que el Instituto Nacional de la Seguridad Social debe trasladar los datos de renta a las comunidades autónomas, que esa información tiene que actualizarse en las tarjetas sanitarias y que los programas informáticos de las farmacias deben modificarse. En la misma línea, dijo que el colegio les remitió un comunicado en el que se advertía de que el Gobierno no había informado ni al INSS, ni a la comunidad de Madrid, ni a ellos: “Por lo tanto, es imposible ponerlo a funcionar y esto tardará, pues en mucho tiempo”.
La tensión está precisamente ahí: el Real Decreto ya ha sido publicado en el BOE, pero la maquinaria necesaria para que el copago entre de verdad en vigor no está preparada, al menos según quienes tendrían que ejecutarlo. Blanes lo resumió con una frase corta: “El nuevo copago farmacéutico… no. Todavía no”. La reforma existe sobre el papel; su aplicación diaria, la que decidirá cuánto paga cada paciente en la ventanilla de la farmacia, sigue atascada en datos de renta, tarjetas y software. Copago Farmaceutico entra en vigor con 4 tramos nuevos y más protección da cuenta de la reordenación de los tramos, pero el punto decisivo hoy es otro: el sistema todavía no está listo para funcionar.
