Irvine Welsh vuelve a Leith, a los orígenes de Trainspotting, con una novela nueva y con otro movimiento más en una saga que parecía cerrada hace décadas. El escritor escocés, de 67 años, ha publicado Hombres enamorados con Anagrama y ha situado la historia entre 1987 y 1988, justo después de los hechos del libro que lanzó su nombre en 1993.
La nueva entrega se sitúa tras el final de Trainspotting, cuando Renton roba 16.000 libras al grupo y huye a Ámsterdam. Welsh ha descrito Hombres enamorados como el quinto libro publicado dentro del universo Trainspotting y el tercero en orden cronológico, una pieza más de una serie que ahora vuelve a moverse en libro, cine y teatro al mismo tiempo.
El peso de esa reedición creativa no está solo en la novela. El musical de Trainspotting tiene previsto estrenarse en julio en el West End de Londres, y llevará un tema en el que Welsh lleva tiempo trabajando con Bobby Gillespie, de Primal Scream. El escritor dijo que, si viviera en Barcelona, se iría a Gràcia, un barrio que le recuerda la sensación de altura y dominio que asociaba con las colinas de San Francisco: pasear por allí, dijo, le hace sentir que tiene la ciudad a sus pies.
La nueva publicación llega además cuando la adaptación cinematográfica de Danny Boyle cumple 30 años desde que se convirtió en la película más exitosa de 1996. Ese aniversario ayuda a explicar por qué Trainspotting sigue siendo una marca cultural tan viva: no es solo una novela de culto, sino un mundo narrativo que ha sobrevivido a su propia fama. Welsh ya había vuelto sobre ese material con Skagboys en 2014, con Porno en 2005 —ambientada en 1998— y con Señalado por la muerte en 2023, situada en 2015.
Pero el propio autor ha puesto un límite claro a la idea de convertir la saga en una máquina sin freno. “Soy la prueba viviente de que jamás vi la saga como algo franquiciable”, dijo Welsh. Y, al hablar del nuevo libro, explicó también que lo que le interesaba era mirar de frente al primer amor en los primeros veinte años de vida, una etapa en la que, según su frase, pelearse con tu colega puede ser casi peor que que te deje la novia.
Ese enfoque devuelve la historia a una escala íntima después de años de expansión. Hombres enamorados no se presenta como una simple extensión comercial, sino como una continuación que busca otro ángulo dentro del mismo material, justo cuando la saga vive una nueva ola de atención por la cercanía del aniversario de la película y por el estreno teatral que se prepara para julio. La respuesta a la pregunta de si Trainspotting seguía teniendo recorrido es esta: sí, pero solo porque Welsh todavía encuentra algo nuevo que contar dentro de él.
