Unión Deportiva Las Palmas visita este sábado 16 de abril al UD Almería Stadium a las 17.30 horas en un partido que puede cambiar por completo su tramo final de liga. Si el equipo amarillo pierde, Almería le sacará ocho puntos de ventaja cuando solo quedarán seis por disputarse. Incluso un empate dejaría muy tocadas sus opciones de alcanzar la promoción directa.
El partido llega con Las Palmas todavía en la pelea por la Primera División y con tres jornadas por delante en la fase regular. Pero el margen de error se ha reducido al mínimo después del 5-1 encajado en Andorra en su encuentro anterior. Del otro lado aparece un rival que ha convertido su estadio en una fortaleza: Almería es el mejor local de la Segunda División y solo tres equipos han conseguido ganar allí esta temporada.
Los números explican por qué el viaje a Almería pesa tanto. El conjunto andaluz ha sumado 44 puntos en casa, con 14 victorias, dos empates y tres derrotas ante su afición. Además, ya avisó en la primera vuelta, cuando se impuso 0-1 en el Estadio de Gran Canaria en la jornada 7. Ese resultado sigue marcando el tono de una serie que ahora se juega en un escenario mucho más hostil para los visitantes.
En el once previsto de Las Palmas, Luis García mantendría a Horkas en la portería y cuenta con Mika Mármol, Enrique Clemente y Jesé en la alineación. La presencia de esos nombres apunta a un equipo que no renuncia a competir, aunque el contexto le obliga a hacerlo bajo presión y con poco margen para el error.
Manu Fuster resumió el momento con una frase que encaja con el tamaño del partido: "Es una final con repesca". La expresión refleja bien la situación de Unión Deportiva Las Palmas, que sigue con vida, pero ya no depende solo de sí misma. El choque en Almería no decidirá el ascenso, pero sí puede dejar casi cerrada la puerta de la vía directa y empujar al equipo a una recta final mucho más incómoda.
Lo que ocurra el sábado también servirá para medir si la reacción tras la derrota en Andorra puede llegar a tiempo. Si Las Palmas sale vivo de uno de los campos más duros de la categoría, mantendrá abierto un escenario todavía competitivo. Si no, el panorama se estrechará de golpe y cada uno de los seis puntos que quedarán en juego pesará como una final.

