Florentino Pérez y José Mourinho tienen un acuerdo total para que el técnico regrese al Real Madrid cuando termine el proceso electoral abierto por el presidente. El club espera anunciar al nuevo entrenador durante la semana de la última jornada de La Liga, una vez resueltas las candidaturas y con el cierre de la temporada en casa ante el Athletic Club.
La jugada llega en un momento de máxima agitación interna. Pérez adelantó el martes las elecciones del club en una rueda de prensa que generó controversia, y en el entorno madridista se da por hecho que la apuesta por Mourinho responde a la idea de recuperar el control del vestuario y elevar la competitividad del equipo. No es una elección improvisada: en 2010 el Real Madrid ya recurrió al portugués, y en el club consideran que su paso dejó una huella útil en la estructura competitiva del equipo.
El propio Pérez alimentó esa lectura en una entrevista con Pedrerol, cuando dijo: “¿Si me gusta Mourinho? Me gustan todos los entrenadores. Él estuvo con nosotros, nos elevó la competitividad y luego ganamos varias Champions seguidas”. Esa frase, en el contexto de un club que quiere cerrar pronto el capítulo electoral, ha sido leída como una señal más de que el regreso del técnico portugués está encaminado.
El calendario también empuja. El último día para presentar candidaturas es el 23 de mayo, y el plan del club pasa por resolver primero esa fase antes de hacer oficial al entrenador. Pérez y la cúpula entienden además que Enrique Riquelme podría no completar los requisitos para presentarse contra él, un detalle que reduce la incertidumbre del proceso y acelera los tiempos del anuncio.
El retorno de Mourinho se presenta, en ese marco, como una respuesta a los problemas que el club ve dentro y fuera del campo: peleas internas, choques de ego, ausencias repetidas de los entrenadores y el efecto de los títulos del FC Barcelona. La preferencia por una figura conocida también encaja con la idea de que el presidente busca una solución inmediata, no una apuesta de largo recorrido. Otras opciones citadas en las conversaciones, como Klopp, Scaloni, Deschamps y Pochettino, aparecen fuera de alcance o sujetas a calendarios que no encajan con el plan madridista.
El desenlace, por tanto, parece atado al reloj electoral y al final de la liga. Si el proceso avanza como espera el club, el anuncio de Mourinho podría llegar en plena semana decisiva y antes de que el Real Madrid cierre la temporada en el Santiago Bernabéu. En ese momento, el mensaje sería claro: Pérez no busca una ruptura, sino un regreso al perfil que ya conoce y que, a juicio del club, puede volver a imponer orden donde ahora ve ruido.

