Los Internazionali superaron ayer por primera vez los 400.000 espectadores pagados y cerraron una jornada simbólica con un detalle pensado para quedarse en la memoria: Paolo Lorenzi entregó una pelota autografiada por Sinner a la espectadora número 400.000. El hito llegó después de que el torneo terminara el año pasado con 393.671 asistentes y confirmó una escalada que ya no se mide solo en entusiasmo, sino en tamaño real del evento.
La cifra actual representa un aumento del 420% respecto de 2006, cuando el público era muy inferior al de hoy. Hace 20 años, 77.000 personas cruzaban la entrada del Foro Italico; ahora el torneo se mueve en otra escala y, salvo Indian Wells, ya se acerca a Miami, que registró 420.000 espectadores, por encima de Madrid, con 381.000, y muy lejos de Montecarlo, que se quedó en 155.000. Indian Wells, por su parte, llegó a 527.000 espectadores el pasado marzo.
El crecimiento ya se ve en el recinto. Para 2026 se colocó dentro del Stadio dei Marmi una instalación de 7.000 plazas llamada Bnp Paribas Arena, que pasó a ser la segunda pista después de la Centrale. La SuperTennis Arena fue reubicada junto al antiguo Ostello della Gioventù y la pista Pietrangeli quedó liberada de las tribunas temporales que tapaban las estatuas. Además, se crearon 6.450 metros cuadrados de superficies cubiertas entre tiendas, hospitalidad y comida y bebida, dentro de una estructura capaz de acoger a 60.000 personas en dos sesiones diarias, de día y de noche.
La expansión no se explica solo por la demanda. La gestión del Masters 1000 italiano empezó a dar beneficios bajo la actual gobernanza federativa de Angelo Binaghi y la alianza con Sport e Salute acompañó la ampliación del área del torneo, de 12 a 20 hectáreas. Esa combinación permitió sostener una transformación que, en 2026, ordena mejor el flujo del público y prepara el salto siguiente.
Ese próximo paso ya tiene fecha y precio. A partir de junio comenzarán las obras del nuevo Centrale, presupuestadas en 60 millones, con una capacidad que subirá de 10.500 a 12.400 asientos. Desde 2028, el torneo italiano contará con ese estadio renovado y con una infraestructura que deja claro que los 400.000 espectadores no son un techo, sino una estación más en una carrera de fondo.

