El presidente Lee Jaemyung visitó el 15 de mayo el sitio previsto para la construcción del Aeropuerto Integrado Nuevo de Daegu-Gyeongbuk, en Gunwi-gun, Daegu, y Uiseong-gun, en la provincia de North Gyeongsang. La visita buscó revisar el avance del proyecto y las condiciones en el terreno, según explicó Ahn Gwiryeong, viceportavoz de la Oficina Presidencial.
En la inspección, funcionarios de la ciudad de Daegu, del Ministerio de Defensa Nacional y del Ministerio de Tierra, Infraestructura y Transporte informaron a Lee sobre el esquema general del proyecto, su progreso y los planes futuros. La sesión también abordó el estado del traslado de los aeropuertos militar y civil, las condiciones del terreno de obra y las dificultades para asegurar financiamiento durante la ejecución.
La visita de Lee dio peso político a una obra que lleva años presentada como una pieza clave para reordenar la aviación en la región. Para Daegu, el aeropuerto integrado no solo implica mover instalaciones fuera del área urbana, sino también resolver una carga que, según las autoridades locales, ha limitado el desarrollo alrededor del aeropuerto militar por el ruido y las restricciones de altura.
Un funcionario de Daegu dijo que la construcción del nuevo aeropuerto integrado permitiría fortalecer capacidades al trasladar y modernizar el aeropuerto militar urbano hacia las afueras, además de reducir las molestias a los residentes y los costos de conflicto social asociados al ruido y a las restricciones de altitud. Añadió que la expansión y reubicación del aeropuerto civil se enlaza con la estrategia nacional de desarrollo equilibrado, y que Daegu y North Gyeongsang podrían consolidarse como un centro para la estrategia de las 5 Regions, 3 Specialization.
El mismo funcionario advirtió, sin embargo, que reunir los fondos necesarios para la parte militar ha elevado los costos financieros y que los riesgos de cualquier retraso están recayendo en gran medida sobre Daegu City. Por eso, dijo, hace falta al menos un nivel mínimo de apoyo nacional para que la ejecución sea estable. Esa presión financiera fue el punto que Lee puso sobre la mesa al hablar con los responsables del proyecto.
Lee expresó su frustración de forma directa: “I am very disappointed by the current situation in which the project is being delayed due to funding problems,” dijo, mientras pedía cuentas sobre los gastos adicionales y la carga fiscal generada por el alargamiento del calendario. Su comentario dejó claro que la pregunta ya no es solo técnica o urbanística, sino de quién asume el costo de mantener vivo el proyecto.
El trasfondo es sencillo y pesado a la vez: el plan combina el traslado del aeropuerto militar con la expansión y reubicación del aeropuerto civil, pero el dinero sigue siendo el gran obstáculo. Con el proyecto ahora bajo la lupa presidencial, la siguiente fase dependerá de si el gobierno central aporta el respaldo mínimo que Daegu considera indispensable para que la obra no siga acumulando demora y gastos.

