Colo Colo perdió 1-0 ante Coquimbo Unido el 15 de mayo y quedó con un pie fuera de la Copa de la Liga. La derrota dejó al equipo de Fernando Ortiz en una posición comprometida dentro del Grupo A, mientras la discusión sobre el lugar de Arturo Vidal volvió a encenderse después de que el técnico lo moviera en el segundo tiempo a un rol de volante ofensivo cuando faltaban ideas.
El cambio no funcionó. Colo Colo no encontró respuesta y el resultado abrió la puerta para que Coquimbo Unido siga dependiendo de sí mismo: si derrota a Deportes Concepción en su último partido del Grupo A, avanzará a semifinales. En el cuadro albo, en cambio, la lectura inmediata fue de retroceso, porque la apuesta por Vidal no terminó de ordenar al equipo ni de darle profundidad en un tramo en el que el partido pedía algo distinto.
La crítica más dura llegó desde Yeyo Inostroza, exfigura vinculada al club, que calificó como un “grueso error” de Ortiz haber puesto a Vidal en esa zona de la cancha. Para Inostroza, el ingreso del mediocampista era fácil de traducir en desorden porque se trataba de un encuentro caliente y con una sustitución de ese tipo el equipo quedaba expuesto a perder estructura. Su diagnóstico fue todavía más directo: Vidal no está para jugar en posiciones ofensivas, porque su presencia desorganiza al conjunto.
Inostroza fue más allá y describió la manera en que ve hoy al volante: aseguró que Vidal entró “a guapear, a irse encima, a reclamar”, y admitió que a veces eso le da resultados muy buenos, aunque ya no siempre ocurre. También sostuvo que se trata de un jugador histórico, pero no de alguien hecho para actuar en puestos de ataque. En su lectura, el problema no es solo de ubicación, sino de expectativas.
Ahí aparece el fondo del debate. Vidal sigue siendo una figura pesada en Colo Colo, un nombre que genera atención y demanda, pero la exigencia sobre su influencia actual choca con el paso del tiempo y con el modo en que el equipo está intentando resolver sus partidos. Eddio Inostroza lo resumió al decir que todos están mirándolo para ver qué hace, cómo participa y cómo juega, aunque quizá se esté exagerando al pedirle otras cosas a una persona que ya entregó todo. Su frase dejó flotando una idea incómoda para el club: no basta con apelar a la jerarquía cuando el plan colectivo se desarma.
Colo Colo volverá a jugar el domingo 17 de mayo de 2025, cuando reciba a Ñublense en el Estadio Monumental a las 17:30 horas. Ese partido llega con el margen reducido y con un tema que ya no está solo en el resultado: qué lugar real tiene Arturo Vidal en un equipo que necesita orden antes que nostalgia.
