El aceite de oliva vuelve a ganar espacio en la cesta española. El año pasado, cada persona consumió 5,6 litros y gastó 44,9 euros en este producto, mientras que las ventas del sector también avanzaron en el arranque de la campaña: Anierac informó de 171,57 millones de litros en el primer trimestre y 177,51 millones en el segundo, un aumento del 3,46%.
Ese repunte llega después de meses de presión en los precios y explica por qué este alimento, muy apreciado por los consumidores en España, sigue marcando la conversación en los lineales. La OCU señaló en abril que el aceite de oliva virgen extra fue uno de los pocos productos que bajó en la cesta de la compra, con un descenso del 3%, una señal de alivio para los hogares que habían soportado fuertes subidas en campañas anteriores.
La foto de mercado del 14 de mayo de 2026 confirma que la rebaja no era anecdótica. Mercadona vendía su Aceite De Oliva Virgen Extra Hacendado de 1 litro a 4,95 euros y la garrafa de 3 litros a 14,55 euros. Consum ofrecía el litro a 4,95 euros y la garrafa de 3 litros al mismo precio de 14,55 euros. Alcampo marcaba 4,94 euros por su botella de 1 litro y 21,95 euros por Olinostrum en garrafa de 5 litros. Carrefour situaba su Aceite de Oliva Virgen Extra Carrefour Extra de 1 litro en 4,94 euros y Aromas del Sur de 5 litros en 21,95 euros. Hipercor vendía el litro de El Corte Inglés Aceite De Oliva Virgen Extra a 4,95 euros, Hojiblanca a 5,05 euros y la garrafa de 5 litros a 24,25 euros. Dia colocaba su Aceite de Oliva Virgen Extra La Almazara del Olivar de Dia de 1 litro en 4,95 euros.
La lectura de fondo es clara: los precios se habían estabilizado durante algunas semanas antes de esa fecha y varias cadenas seguían ofreciendo aceite de oliva virgen extra por debajo de cinco euros el litro. Facua sigue la evolución diaria de los precios en las grandes cadenas, y ese seguimiento ayuda a explicar por qué el mercado está tan sensible a cada ajuste. El enlace entre la subida de ventas y las tarifas contenidas es directo: cuando el litro cae o se mantiene, el consumo responde. Puede verse también en el análisis más amplio de Aceite De Oliva: ventas récord y precios bajos agravan la presión en Jaén, que ya apuntaba a un mercado en el que la abundancia en el lineal empieza a pesar tanto como la cosecha.
La incógnita no es si el consumidor ha vuelto al aceite de oliva. Ya ha vuelto. La cuestión ahora es cuánto durará esta etapa de precios bajos si las cadenas dejan de competir con tanta agresividad y si el ajuste acaba trasladándose al resto del mercado. Por ahora, el dato que pesa es otro: en España se compra más aceite y, además, se compra más barato.

