Murcia sigue en el fondo de la tabla en número de enfermeras por población y, para Amelia Corominas, ese retraso ya se nota en la atención diaria. La presidenta del Colegio Oficial de Enfermería de Murcia pidió este miércoles refuerzos urgentes y defendió que el sistema no puede seguir apoyándose en plantillas ajustadas mientras aumentan la edad de la población y la cronicidad.
Corominas habló en Hoy por Hoy Región de Murcia en la semana del Día Internacional de la Enfermería y situó a la profesión en el centro del sistema sanitario. Dijo que las enfermeras toman decisiones en el contacto más cercano con el paciente, “en ese espacio cercano al paciente donde se aplican cuidados basados en la ciencia y la investigación”, y sostuvo que su trabajo no es un gasto, sino una inversión para el futuro de la sanidad.
La dirigente del Colegio Oficial de Enfermería de Murcia insistió en que la regulación va por detrás del propio desarrollo profesional. “La normativa siempre va por detrás de la evolución de la profesión”, afirmó, para subrayar después que la falta de personal convierte en imposible ofrecer el mismo tiempo y la misma calidad de atención. “Es imposible ofrecer el mismo tiempo y calidad de atención si no hay suficientes profesionales”, dijo.
El Colegio de Enfermería lleva tiempo pidiendo refuerzos de plantilla y trasladando datos a la administración, según explicó Corominas, que defendió que el problema ya no es solo de reconocimiento, sino de capacidad real del sistema para sostener la atención. La organización también advierte de que la comunidad sigue por detrás en la ratio de enfermeras por habitante, una brecha que se agrava cuando el sistema necesita más seguimiento, prevención y acompañamiento.
Ahí es donde, según Corominas, se ve con más claridad la fragilidad del modelo: en la atención domiciliaria. La presidenta describió un trabajo que depende a menudo del esfuerzo personal de las profesionales, que usan sus propios vehículos para desplazarse y reciben una compensación insuficiente. “Se pagan céntimos por domicilio. No cubre combustible, ni seguro, ni riesgos”, denunció. Un caso reciente de una profesional que sufrió un accidente cuando se dirigía a una urgencia en un domicilio hizo visible ese problema.
Aun así, Corominas destacó que las enfermeras siguen respondiendo. “A pesar de todo, las enfermeras siguen yendo, no dejan a los pacientes sin atender”, aseguró. En su intervención, también resumió el sentido de su trabajo con una idea que atraviesa toda la profesión: “Sabemos cómo prevenir, cómo acompañar y cómo mejorar la calidad de vida de los pacientes”.
La advertencia llega en un momento delicado para el sector. Un estudio reciente del COEMUR concluyó que el 16% de las enfermeras se plantea dejar la profesión o cambiar de rumbo, una señal de desgaste que se suma a la salida de profesionales hacia otras regiones o al extranjero en busca de estabilidad laboral. Corominas avisó además de que no hay suficientes relevos para las jubilaciones que se esperan en los próximos años.
Su diagnóstico es claro: Murcia necesita más enfermeras, mejores condiciones para retenerlas y una protección real en ámbitos como la atención a domicilio. “Formamos profesionales con mucho esfuerzo y no las retenemos”, resumió. La pregunta que dejó sobre la mesa fue todavía más directa: “¿Quién nos va a cuidar?”
