Brad Pitt y Eric Bana convirtieron el duelo de Troy en una apuesta cara. Mientras filmaban la pelea entre Aquiles y Héctor en 2004, los dos actores decidieron hacer la secuencia completa sin dobles de riesgo y cobrar cada golpe accidental: $50 por los menores y $100 por los más fuertes.
El resultado fue una cuenta que Pitt terminó pagando. El actor desembolsó $750 por golpear repetidamente a Bana, que interpretaba a Héctor, mientras la pelea avanzaba durante casi tres minutos de pantalla. Cuando la apuesta salió a la luz por primera vez, el Chicago Tribune dijo que Bana le pagó $200 a Pitt, una versión que añadió otra capa a una escena que ya era famosa por su brutalidad.
La secuencia importaba más que una simple pelea de espada. Héctor mata a Patroclo, primo y compañero amado de Aquiles, durante el prolongado asedio griego a Troya, y eso empuja al personaje de Pitt a retar a duelo a Bana fuera de la ciudad. Aquiles gana, arrastra el cuerpo de Héctor hasta su campamento y deja una de las imágenes más recordadas de la película.
Pero la apuesta no fue la única factura. Pitt se lesionó el tendón de Aquiles mientras filmaba la escena, una ironía cruel para un papel que ya estaba definido por ese nombre. La producción tuvo que detenerse mientras se recuperaba, un recordatorio de que la decisión de prescindir de dobles no fue solo un gesto de compromiso, sino también un riesgo real para el rodaje.
Más de dos décadas después, el duelo sigue siendo uno de los momentos que los fans recuerdan con más nitidez. Bana volvió a aparecer en Star Trek en 2009 y Pitt más tarde apareció en Deadpool 2, pero la anécdota de Troy persiste porque dice algo simple sobre aquella filmación: los dos quisieron llevar la pelea hasta el límite y terminaron pagándolo con dinero, con tiempo y con lesiones.
Y, como resumiría un observador de la escena, “After all, you wouldn’t like him when he’s angry!”.

