Entrevías pasó de ser una serie bien recibida en la televisión española a convertirse en uno de los mayores éxitos globales de Netflix. La producción, un thriller y drama español protagonizado por José Coronado y Luis Zahera, llegó al número uno entre las producciones no anglófonas más vistas de la plataforma.
Coronado interpreta a Tirso Abantos, un exsoldado que vive en un barrio complicado y regenta una ferretería. La historia arranca cuando su nieta Irene se ve envuelta en el tráfico de drogas y el crimen, un punto de partida que empuja a Tirso a moverse entre la protección familiar y la violencia del entorno.
La serie ha acumulado cuatro temporadas y 32 episodios, suficiente para que su recorrido ya sea, por sí mismo, una referencia dentro del catálogo internacional. Luis Zahera completa el reparto principal como Ezequiel Fandiño, un policía descrito como ambiguo, impredecible y carismático, una presencia que alimenta la tensión moral del relato y ayuda a sostener su pulso.
El salto de Entrevías fuera de España importa porque no nació como fenómeno global, sino como una ficción que primero encontró respuesta en su mercado local y después explotó ante una audiencia mucho más amplia. Ese recorrido encaja con una señal más amplia: las producciones españolas siguen ganando terreno en el streaming mundial cuando combinan personajes claros, conflicto inmediato y una identidad propia reconocible desde el primer episodio.
En el caso de Entrevías, el dato decisivo no es solo que haya funcionado bien fuera de España, sino que lo haya hecho hasta colocarse en el número uno de Netflix entre las series no inglesas más vistas. Para Coronado, eso convierte a Tirso Abantos en algo más que un papel de éxito: lo instala en el centro de una serie que ya forma parte de la conversación internacional sobre la ficción española y que confirma que su recorrido todavía pesa dentro del mercado global.
