Hacienda prevé que la campaña del Impuesto sobre la Renta deje este año 25,2 millones de declaraciones y un aluvión de devoluciones que ya empieza a notarse en los primeros datos del proceso. En el primer mes, 4,4 millones de contribuyentes han recibido ya su devolución, por un importe de 3.147 millones de euros.
La previsión global es que seis de cada diez declaraciones salgan a devolver, con un importe estimado de 13.271 millones de euros. Al mismo tiempo, la Agencia Tributaria calcula ingresar más de 24.600 millones de euros, en una campaña que obliga a millones de ciudadanos a poner en orden lo que pagaron durante el ejercicio anterior y a comprobar si deben recuperar dinero o abonar una cantidad adicional.
La cifra no solo mide el volumen de la campaña, sino también el estado de ánimo de los hogares. El 83% de los encuestados del Informe Europeo de Pagos de Consumidores asegura pagar sus facturas a tiempo, por encima del 78% que decía lo mismo en 2023, pero más de la mitad reconoce que el encarecimiento del coste de vida durante los últimos años ha afectado negativamente y de forma permanente a su bienestar financiero.
Ese contraste aparece en otros hábitos de gasto. Seis de cada diez hogares aseguran reservar dinero para emergencias, mientras que el porcentaje de consumidores que destina parte de su presupuesto a salidas nocturnas ha subido hasta el 68% y quienes dicen gastar en vacaciones o experiencias premium alcanzan el 59%. A la vez, el 57% evita realizar desembolsos elevados, una señal de prudencia que convive con un consumo todavía activo.
La foto más delicada sigue siendo la de los impagos. La falta de dinero continúa como el principal motivo para no afrontar facturas, y un 8% de los españoles reconoce haber dejado sin pagar entre dos y cuatro recibos. En paralelo, la percepción de la inflación y del aumento del coste de la vida como causa principal de impago ha bajado del 68% en 2024 al 39% en 2025, lo que sugiere que la presión sobre los bolsillos ya no se explica solo por los precios, sino también por una fragilidad financiera más amplia.
La campaña de la Renta combina así dos movimientos que avanzan al mismo tiempo: por un lado, las devoluciones que alivian a millones de contribuyentes; por otro, los pagos que deben hacer quienes salieron debiendo a Hacienda. En medio de esa doble cuenta, los datos sobre facturas, ahorro y gasto dibujan un país que sigue haciendo números con cautela, incluso cuando parte de ese dinero vuelve a casa.
