Los 13 españoles cuarentenados en el hospital de la Defensa Gómez Ulla, en Madrid, siguen sin ningún tipo de síntomas y, si la PCR que se les hará da negativo, podrán salir de sus habitaciones, permanecer en las zonas comunes y recibir visitas con medidas de seguridad a partir del lunes. Las dos personas consideradas contactos, ingresadas en hospitales de Alicante y Barcelona, también podrán tener visitas.
El paciente que dio positivo por hantavirus continúa aislado con síntomas leves, aunque este jueves mostró una mejoría, y no se han registrado nuevos positivos a raíz del brote del crucero MV Hondius, que sigue en 11 casos confirmados, con tres fallecidos. La ministra de Sanidad, Mónica García, resumió la situación al afirmar que no había novedades desde el día anterior, que la ciudadana francesa estaba en una situación más compleja y que el ciudadano español había mejorado y esperaba que siguiera haciéndolo.
El nuevo protocolo aprobado este martes por la Comisión de Salud Pública fija el 10 de mayo como día cero del aislamiento, cuando comenzó la separación de los pasajeros en habitaciones individuales. Con ese calendario, la cuarentena terminará el 21 de junio, aunque el 7 de junio se hará una reevaluación y los pacientes ingresados en el Gómez Ulla podrían seguir el aislamiento en casa si su evolución y las pruebas lo permiten. Si alguna persona en seguimiento desarrolla síntomas compatibles con la enfermedad, será tratada como caso probable y trasladada a una habitación de aislamiento con presión negativa.
El episodio está vinculado al brote de hantavirus del crucero MV Hondius, en el que la OMS dio por concluida la operación sanitaria en Tenerife tras el desembarco seguro de más de 120 personas de 23 países. Tres personas murieron a bordo del barco y un guardia civil falleció por un infarto durante el operativo, un dato que marcó una intervención que ahora entra en su fase final. La propia OMS subrayó que la mejor inmunidad es la solidaridad y pidió mantener las medidas “hasta que todos los pasajeros y la tripulación salgan de la cuarentena”.
El panorama inmediato, por tanto, es de alivio vigilado: sin nuevos positivos, con síntomas ausentes entre los 13 españoles aislados en Madrid y con una desescalada que dependerá de las PCR semanales. Si esas pruebas acompañan, el brote del brote hantavirus crucero dejará de gestionarse como una emergencia cerrada y pasará a una fase de seguimiento doméstico y control sanitario más limitado.

