Ana Obregón volvió este 13 de mayo a uno de los días más duros de su vida. Seis años después de la muerte de su hijo Aless Lequio, la presentadora publicó en Instagram un mensaje en el que recordó la conversación en la que él le preguntó si iba a morir y ella le prometió que se curaría.
La publicación, acompañada por un vídeo con fotografías de la vida de Aless, llegó cargada de duelo y memoria. Obregón escribió que desde entonces “el dolor muerde el alma” y añadió que su corazón “ha vuelto a latir” gracias al nacimiento de Ana Sandra, la hija de Aless, posible por unas muestras de semen que él congeló antes de empezar la quimioterapia.
Aless Lequio murió el 13 de mayo de 2020 a los 27 años a causa de un sarcoma de Ewing, el cáncer agresivo que también ha golpeado a otras familias en España en los últimos años. Ana Obregón es la madre del joven, junto a Alessandro Lequio, y ha convertido cada aniversario en una cita pública con la ausencia. Esta vez, además, resumió el peso de esos años en una sola frase: Aless le dio “los 27 años más felices de mi vida”.
El mensaje tuvo una respuesta inmediata en redes, con miles de reacciones y muestras de apoyo. Entre ellas, Emilia Huelva, hermana de Elena Huelva, respondió con corazones; Elena también murió por sarcoma de Ewing. La propia Obregón había dedicado otro mensaje a María Caamaño, la niña de 12 años conocida por levantar la Eurocopa con los jugadores de la selección española en el verano de 2024, después de su muerte en 2025 por la misma enfermedad.
Ese es el fondo de la publicación de hoy: no solo el recuerdo de un hijo, sino la huella de una enfermedad que se repite en nombres distintos y con desenlaces distintos, pero con el mismo final demasiado pronto. En el caso de Obregón, la promesa que hizo en la habitación del hospital quedó como la herida central de su duelo, y el nacimiento de Ana Sandra, aunque no borró la pérdida, sí le dio a la familia una forma nueva de seguir adelante.
El sarcoma de Ewing aparece en este relato no como una referencia médica abstracta, sino como la causa de una cadena de ausencias que Obregón ha llevado a las redes con una franqueza poco habitual. Seis años después de la muerte de Aless, su mensaje deja clara la respuesta a la pregunta que lo sostiene todo: ella no ha dejado de recordarlo, y tampoco ha dejado de vivir a partir de él.
