Álex O’Dogherty ha llevado a Valladolid Palabras Mayores, su nuevo monólogo, en el que mezcla humor afilado, juegos de palabras, poesía y música para hablar de lo que le pasa y de lo que le pasa al mundo. El artista gaditano, conocido por su trayectoria en teatro, televisión y música, pone ahora el foco en el escenario con una propuesta que no deja al público como mero espectador.
La función avanza entre confesiones personales y asuntos espinosos como la inteligencia artificial y la avalancha de opiniones no pedidas, dos temas que O’Dogherty convierte en material escénico con ironía y ritmo. El espectáculo recorre desde el rap hasta los romanceros y mantiene una interacción constante con la sala, una seña de identidad de esta nueva etapa en la que el actor y músico ha apostado especialmente por el teatro y el monólogo.
Ese giro no llega de la nada. O’Dogherty ha construido una carrera amplia, con trabajos reconocidos en televisión y una presencia sostenida en las tablas, pero en los últimos años ha dejado claro que su centro de gravedad está en el directo. Palabras Mayores encaja en esa evolución: un formato más libre, más cercano y más dependiente del pulso inmediato con quien está sentado delante.
También hay un guiño para los despistados. La obra incluye una sorpresa para las personas que llegan tarde, un detalle que resume bien el tono del montaje: burlón, participativo y atento a romper la distancia entre escenario y patio de butacas. En Valladolid, O’Dogherty no presenta solo un monólogo nuevo; reafirma que su presente artístico está más en la escena que en la pantalla, y que ahí sigue encontrando su terreno más vivo.

