Valencia CF recibe este jueves a las 19:00 horas al Rayo Vallecano en Mestalla con un objetivo claro: sellar la permanencia y alcanzar los 45 puntos. Si gana, el conjunto de Carlos Corberán afrontará las dos últimas jornadas con menos urgencia y sin necesidad de mirar la zona baja con la misma tensión que ahora.
El arranque del partido encuentra al Valencia tres puntos por encima del descenso, con el marcador de la pelea por abajo aún apretado. Levante UD marca la línea roja con 39 puntos, de modo que un tropiezo seguiría dejando abierta la cuenta pendiente de la salvación. Corberán, al menos, recupera a Thierry Rendall para una cita en la que Lucas Beltrán sigue fuera, mientras que Diakhaby, Foulquier y José Copete continúan ausentes por lesiones de larga duración. También se espera que Ramazani y Umar Sadiq vuelvan al once después de quedarse fuera en San Mamés, donde el Valencia ganó antes de volver a casa.
La ocasión llega con un Mestalla que puede empujarse a sí mismo desde la grada. Una iniciativa entre aficionados y club busca vestir el estadio de blanco, un gesto que acompaña un partido con peso propio y con un final de temporada que todavía no concede margen para distracciones. Valencia quiere resolver cuanto antes para no llegar a la última jornada ante FC Barcelona con el cálculo todavía abierto.
Rayo Vallecano aterriza en la capital del Turia con la permanencia prácticamente asegurada y el propósito de certificarla de forma matemática para mirar hacia arriba. El equipo de Vallecas sueña con alcanzar el séptimo puesto y repetir presencia europea, después de haber llegado ya a la final de la Conference League. Esa acumulación de partidos abre la puerta a rotaciones por el desgaste físico, una variable importante en un tramo del curso que no da descanso. Isi Palazón no estará por sanción, en su tercer partido de suspensión, mientras que Ilias Akhomach sigue fuera tras lesionarse hace una semana en Estrasburgo.
El cruce deja una fotografía muy distinta en cada banquillo: Valencia pelea por cerrar el trabajo y Rayo por convertir una gran campaña en algo todavía mayor. Pero incluso una victoria local no borraría del todo la presión si Levante UD, Alavés o Sevilla CF suman en sus compromisos, una combinación que mantendría al conjunto blanquinegro pendiente de la cuenta hasta el final. En esa diferencia entre respirar y seguir calculando se juega el peso real de la noche en Mestalla.
