La oposición puso hoy al Ejecutivo contra la pared en el Senado y le pidió respaldar el levantamiento del secreto bancario dentro del proyecto que crea el Subsistema de Inteligencia Económica. La discusión se reactivó en una sesión en la que Martín Arrau expuso su Plan Operativo de Seguridad Pública y volvió a quedar claro que el artículo sobre acceso a cuentas ya no es una pieza técnica sino un punto de choque político.
La presión llegó 24 horas después de que José Carlos Pérez Asencio fuera detenido tras mover al extranjero 78 mil millones de pesos derivados de actividades ilícitas del Tren de Aragua en Chile. Ese caso reforzó la idea de que el crimen organizado no sólo se mueve con violencia, sino también con transferencias rápidas, cuentas bancarias y, cada vez más, criptomonedas. En ese marco, Ángel Valencia dijo en radio ADN que, desde el sentido común, sería más sencillo investigar estos delitos si la Fiscalía pudiera revisar las cuentas de cualquier persona sin autorización judicial.
El proyecto ya fue aprobado por la Cámara de Diputados y contempla un artículo que autoriza a la Unidad de Análisis Financiero a levantar el secreto bancario bajo circunstancias específicas. La oposición aprovechó la comparecencia de Arrau para empujar al oficialismo a pronunciarse sobre esa herramienta, que considera clave para investigaciones de lavado de activos y crimen organizado. Antes de la sesión, Yasna Provoste y otros senadores de oposición insistieron en que, si en el oficialismo votan a favor del fin del secreto bancario, ayudarán a enfrentar una de las tramas más difíciles de seguir.
Arrau no se movió del todo en esa dirección. Dijo que ya no todo pasa por seguir el dinero, porque el crimen organizado también usa criptomonedas, y sostuvo que muchas veces, cuando se pide el alzamiento del secreto bancario, éste se aprueba y la Fiscalía termina accediendo a las cuentas de las personas investigadas. Pero también advirtió que hay que garantizar el derecho a la intimidad de las personas, una advertencia que marcó el freno en medio de un debate donde la oposición quiere ampliar el acceso bancario y el Gobierno todavía no define su postura.
La disputa quedó más nítida después de la operación del Ministerio Público conocida el día anterior, que según Claudia Pascual mostró que lo más complejo está en el lavado de activos. Pascual remarcó que las señales en política importan y dijo que el levantamiento del secreto bancario es fundamental para enfrentar ese delito. Con el proyecto ya despachado desde Diputados y un solo artículo capaz de mover el equilibrio entre persecución penal e intimidad, el siguiente paso depende de un voto que el Ejecutivo todavía no ha definido públicamente.

