Laura Mlynarz salió a responder la controversia que sacudió a la Facultad de Derecho de la Universidad de Chile y rechazó las acusaciones contra el movimiento estudiantil, después de la funa que sufrió la diputada republicana Javiera Rodríguez en esa casa de estudios. La presidenta de la FECh sostuvo que la universidad pública es un espacio pluralista, pero acusó además que el equipo de la parlamentaria se burló de detenidos desaparecidos en dictadura.
La discusión se instaló con fuerza porque la actividad ocurrió ayer y dejó a estudiantes inscritos en medio de una disputa política que ya no se limita al acto en sí. Mlynarz intervino en diálogo con La Radio para defender a la federación y para marcar que la controversia no puede leerse solo como un episodio de confrontación, sino como un choque sobre qué lugar ocupan la política y los derechos humanos dentro de la universidad.
En su planteamiento, la dirigenta estudiantil insistió en que la diversidad de ideas forma parte de la vida universitaria y que ese pluralismo tiene un límite claro: el respeto irrestricto a los derechos humanos. Recordó que, a la fecha, más de un centenar de miembros de la Universidad de Chile siguen en calidad de detenidos desaparecidos a manos de una dictadura cívico-militar, y sostuvo que por eso rechaza el negacionismo que, según dijo, ha expresado Rodríguez en distintas ocasiones.
También defendió que parlamentarios y exautoridades asistan a la universidad a debatir ideas, pero remarcó que lo ocurrido el día de ayer no respondió a ese espíritu. Dijo que estudiantes de Derecho que se habían inscrito legítimamente para participar fueron excluidos de la actividad, que varios de ellos se identificaban como de derecha, y acusó que se les impidió el ingreso porque el encuentro estaba pensado para personas externas a la universidad y no para enriquecer el debate democrático en la casa de estudio.
El punto que deja la polémica abierta es que Mlynarz, mientras sostiene la defensa del pluralismo universitario, también coloca en el centro una acusación grave contra el equipo de Rodríguez por supuestas burlas a detenidos desaparecidos. La FECh queda así en una posición de choque con la diputada republicana en una disputa donde el fondo ya no es solo una funa, sino la frontera entre debate político, negacionismo y respeto a la memoria en la Universidad de Chile.

