El Departamento de Silvicultura y Protección Forestal anunció que el calor intenso seguirá afectando a muchas zonas del país desde ahora hasta el 31 de mayo de 2026, con el norte bajo una ola generalizada de altas temperaturas y el centro-norte en una situación especialmente peligrosa por el riesgo de incendios forestales.
En la región norte, las máximas oscilarán entre 37 y 39 grados Celsius y la baja humedad agravará la sensación de bochorno. En algunos puntos, especialmente en las zonas montañosas occidentales, el termómetro puede subir hasta 38 a 40 grados Celsius. Al mismo tiempo, el centro-norte —de Thanh Hoa a Quang Ngai, con Da Nang y Quang Ngai entre las áreas citadas— afrontará un riesgo de incendios forestales de nivel V, una alerta roja extremadamente peligrosa.
El departamento pidió a las localidades preparar el principio de “cuatro puntos de intervención in situ”, una recomendación dirigida sobre todo a pinares, bosques de dipterocarpáceas y plantaciones forestales intensivas con grandes reservas de material inflamable. La advertencia llega cuando la región noroeste, que incluye Phu Tho, Thai Nguyen, Lang Son y Bac Ninh, ya se enfrenta a un riesgo de incendios de nivel IV por la sequía al comienzo de la temporada.
La combinación de calor prolongado, vegetación seca y vientos fuertes puede hacer que cualquier material inflamable prenda con extrema facilidad. Si se declara un incendio forestal, la propagación será muy rápida y difícil de controlar, sobre todo en el centro-norte, donde el calor se suma a vientos cálidos y secos procedentes de Laos.
Fuera de esa franja crítica, el panorama es menos extremo, pero no tranquilo. En el centro-sur, el clima se mantendrá más estable, con sol intermitente durante el día y chubascos y tormentas dispersas al final de la tarde y por la noche, mientras las temperaturas se moverán entre 33 y 35 grados Celsius. En las Tierras Altas Centrales y el sur, habrá sol y calor diurnos, con valores habituales de 30 a 35 grados Celsius y lluvias localizadas al atardecer y por la noche.
Ese contraste entre zonas no reduce la urgencia general. En las Tierras Altas Centrales y el sur, el riesgo de incendios se mantiene en nivel IV a V, especialmente en bosques de pinos, bosques secos de melaleuca y bosques de dipterocarpáceas. Por eso, el departamento insistió en abstenerse absolutamente de usar fuego dentro o cerca de los bosques, evitar quemar campos o desbrozar vegetación durante estos días de calor intenso y reforzar la vigilancia por parte de propietarios forestales y guardabosques locales.
La advertencia también deja claro el próximo paso: la prioridad inmediata no es esperar a que caiga la temperatura, sino reducir combustible, vigilar los focos de riesgo y cortar de raíz cualquier quema en las zonas vulnerables. En un país donde el calor ya castiga con fuerza, el margen de error para los bosques es mínimo.
