El subsidio a la tasa para créditos hipotecarios destinados a la compra de viviendas nuevas está a punto de quedarse sin cupos. A un año de su implementación, el beneficio diseñado para 50.000 postulaciones ya dejó apenas 5.000 disponibles, en medio de una demanda que superó con creces la oferta.
José Manuel Mena, en un seminario organizado por la Abif este miércoles, dijo que la medida “permitió 50.000 unidades para el subsidio del hipotecario” y que “está a pocos días de terminarse”. Sus dichos llegan después de que, con cierre estadístico al 8 de mayo, se registraran 82.681 solicitudes elegibles, 45.809 aprobaciones y solo 4.191 cupos restantes. En monto, las solicitudes aprobadas equivalen a MM$4.820.401, o US$5.350 millones.
La ley, impulsada por el gobierno pasado de Gabriel Boric, fijó un subsidio de 60 puntos bases sobre la tasa de interés para créditos hipotecarios de viviendas de hasta UF4.000. El programa nació con 50 mil cupos y un plazo de dos años para agotarlos, pero la velocidad de uso cambió por completo el calendario previsto. Según cálculos de la industria, los cupos podrían extinguirse en un rango de dos semanas a un mes.
Mena sostuvo que las solicitudes recibidas “exceden 3 o 4 veces” la oferta y resumió el momento del programa como una política que se consumió en apenas ocho meses para una meta pensada para dos años. La tensión ahora está en lo que ocurra cuando se cierre el beneficio: el mercado ya tiene 27.041 solicitudes en evaluación, por MM$2.502.271, o US$2.777 millones, y cada una de ellas compite por los últimos espacios disponibles.
El debate se abrió además a inicios de mayo, cuando el ministro de Vivienda, Iván Poduje, aseguró que buscarían ampliar la medida. Poduje también dijo que el subsidio sería potenciado y ampliado a 100.000 cupos, junto con otras novedades para facilitar el acceso de la clase media a su vivienda. La discusión llega en un momento en que el Banco Central no ve una restricción por capital bancario, sino una reducción por el lado de la demanda, mientras la industria espera saber si el empuje logrado por el subsidio al dividendo se mantendrá cuando desaparezca su principal incentivo.

