El CyberDay se hará entre el 1 y el 3 de junio, pero la carrera real empieza en mayo. Durante ese mes, los comercios deben asegurar stock en bodega para llegar con inventario suficiente al evento masivo organizado por la Cámara de Comercio de Santiago.
La exigencia no es menor en un mercado que ya supera los US$10.000 millones en ventas anuales, según cifras oficiales consolidadas por la propia Cámara. En ese escenario, Christian Real advirtió que hoy el principal diferenciador es la velocidad, y que para cumplir esa promesa no basta con ofrecer precios agresivos: hay que tener el producto disponible antes de que empiecen las compras.
Real sostuvo que las reglas del comercio digital maduraron y que el factor decisivo para competir ya no es solo el descuento, sino la capacidad de respuesta. En su visión, el abastecimiento debe estar asegurado semanas antes del inicio del CyberDay para que la entrega no falle cuando la demanda suba de golpe.
Ahí es donde entra el problema para muchas Mipymes. Real dijo que necesitan comprar mucho inventario con antelación, pero que con frecuencia no tienen efectivo para hacerlo porque su dinero está inmovilizado en facturas de ventas pasadas que todavía no les pagan. Si no cuentan con liquidez hoy, pueden quedarse sin stock en pleno evento y perder ventas en los días más intensos del calendario comercial.
El factoring aparece como la salida que Real pone sobre la mesa. Explicó que esta herramienta permite adelantar el cobro de facturas ya emitidas, convertirlas en efectivo inmediato y llenar la bodega a tiempo. Dicho de otra forma, transforma ventas pasadas en capital de trabajo para enfrentar una ventana comercial que dura apenas 30 días entre el pago pendiente y el momento en que la oportunidad se concreta.
El contexto ayuda a entender por qué el debate se concentra menos en el precio y más en la logística. El comercio electrónico chileno ya está en una fase madura, con ventas anuales que superan los US$10.000 millones, y eso obliga a las empresas a responder rápido, sostener inventarios y mover mercadería sin tropiezos cuando la demanda se acelera.
La tensión está en que el mismo evento que puede multiplicar las ventas también castiga a quien llega tarde. Para las empresas grandes, el abastecimiento suele estar resuelto con mayor holgura; para las Mipymes, la diferencia entre aprovechar el CyberDay y quedar fuera puede depender de si consiguen o no efectivo durante mayo para comprar inventario antes de que abra la jornada de ofertas.
